Descripción
Situación: Situada en el sureste de España, integrada en la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Superficie: 8.774 km².

La provincia de Almería está formada por siete comarcas:
  • Valle del Almanzora: tiene una población de unas 80000 personas y esta dividida en tres ámbitos agrarios: Alto Almanzora, Medio Almanzora y Bajo Almanzora, sus núcleos de población principales son: Serón, Tíjola, Purchena, Olula del Río, Macael, Albox, Huercal-Overa, Cuevas del Almanzora y Vera.
    La Sierra de Los Filabres forma el límite sur del Valle.

  • Comarca Metropolitana de Almería: es una de las siete comarcas de la provincia almeriense, que abarca, además de la capital Almería, los municipios de Benahadux, Gádor, Huércal de Almería, Níjar, Pechina, Rioja, Santa Fe de Mondújar y Viator.

  • Alpujarra Almeriense: La Alpujarra Baja y la Alpujarra Alta forman la totalidad de la Alpujarra granadina-almeriense, que es la comarca andaluza situada entre las provincias de Granada y Almería, al sur de España.

    La Alpujarra Baja comprende, con sus respectivas poblaciones, situadas al sur de la Alpujarra Alta, desde los ríos Guadalfeo y Andarax hasta el mar y desde Gualchos (Granada), en la ladera este de Sierra de Carchuna, hasta Aguadulce. Pertenecen a la Alpujarra Baja todos los pueblos de la Sierra de la Contraviesa, la que desde el río Guadalfeo se extiende hasta la costa mediterránea, incluida Adra, así como, más al este, Berja, Dalías y El Ejido, Enix, Félix, y algunas zonas de Vícar, La Mojonera y Roquetas de Mar, (como Aguadulce) en las soledas faldas de la Sierra de Gádor, en la provincia de Almería.

  • Los Filabres � Tabernas: La ladera sur de la Sierra de los Filabres acoje esta comarca que, en claro contraste con el cercano desierto de Tabernas, llama la atención por la variedad y profusión de especies vegetales que la pueblan. Pequeñas localidades de típicas calles que se adaptan a las laderas de la sierra, casas de piedra con sus tejados planos de pizarra con marcados aleros, donde todavía podemos encontrar un sentido de lo auténtico que ya ha desaparecido en otros lugares. Parajes de gran belleza que suben por caminos y senderos, hasta lo más alto de la sierra, desde donde podremos contamplar gran parte de la provincia.

  • Levante Almeriense: La comarca del Levante Almeriense o Almería Oriental se extiende, a orillas del mar Mediterráneo en el sudeste de Andalucía, España, desde el Cabo de Gata hasta los límites con la Comunidad de Murcia. En ella se encuentra el Parque Natural del Cabo de Gata, con magníficas playas e idóneo para el turismo rural, el buceo, la equitación y el excursionismo, con enclaves como la Reserva de las Salinas o la Reserva Ornitológica de las Amoladeras y pequeñas poblaciones como San Miguel del Cabo de Gata, San José, Rodalquilar, La Isleta del Moro, Las Negras, Los Escullos y Agua Amarga, en los que hay una buena oferta de hoteles, camping y restaurantes. El Parque está dentro del término municipal de Níjar, localidad agrícola con bella cerámica y telares de jarapas y que cuenta con importantes pedanías como Campohermoso o San Isidro. En el interior encontramos, con sus casas colgantes, Sorbas, rica en alfarería y con espectaculares cuevas para la práctica de la espeleología, dentro del espacio protegido del karst en yeso.

  • Comarca de los Vélez: La comarca, dominada por el impresionante Parque Natural Sierra María-Los Vélez, se sitúa en la parte más septentrional de la provinciade Almería, lindando con las provincias vecinas de Granada y Murcia. Su enclave en esta importante zona medioambiental le confiere gran parte de su atractivo turístico.

    A modo de entrada a la provincia por el norte, posee un paisaje serrano que nada tiene que ver con el de otras comarcas, muy frondoso, con grandes bosques, contrastando con la aridez de otras zonas de Almería. Es su enclave también el que condiciona una forma de vivir muy rústica, de pleno contacto con el entorno, reclamo para los visitantes que busquen tranquilidad.

  • Poniente Almeriense: Donde La Alpujarra se abre al mar, al pie del Mediterráneo, se extiende la comarca del Poniente Almeriense. Una tierra milenaria que siempre se ha asomado a la costa, encrucijada decaminos entre Oriente y Occidente.
    Visitada por numerosos pueblos desde la Antigüedad, este rincón del sureste de Almería conjuga su carácter marítimo con un interior de marcada impronta rural en torno a la Sierra de Gádor.

    Desde Aguadulce, en Roquetas de Mar, hasta las pedanías costeras de Adra, y desde el Embalse de Benínar hasta Enix, el Poniente Almeriense sigue siendo hoy, como ha sido siempre, un lugar donde Europa y África se muestran al alcance de la mano, dos continentes separados y a la vez unidos por un mar que ha contemplado desde la llegada de los fenicios en el siglo VIII a. C. hasta la partida de Boabdil, el último rey de Al-Andalus, hacia las costas norteafricanas.

    Tanto desde la ciudad de Almería como desde la costa malagueña y granadina, el Poniente Almeriense cuenta con cómodos accesos por carretera.
Clima:

El clima de Almería es subdesértico, mediterráneo, cálido y seco. Su característica más destacable es su cielo despejado y luminoso, los veranos cálidos y los inviernos templados. En la costa sur, es característico el fuerte viento de poniente. Por su parte, el levante es famoso en la capital ya que suele hacer subir la temperatura varios grados.

HISTORIA

En la historia de la provincia de Almería se pueden distinguir distintos periodos:

Prehistoria

En el Neolítico, y aún antes en el Paleolítico superior, aparecen las primeras aldeas y los primeros espacios dedicados exclusivamente a enterramientos. De esta época datan las pinturas rupestres de la Cueva de los Letreros y otra veintena de cuevas y abrigos de la Comarca de los Vélez considerados por la Unesco, en 1989, como Patrimonio de la Humanidad.

En uno de esos refugios todavía se conserva una figura humana con los brazos en cruz que sostiene un supuesto arco iris sobre su cabeza. Dice alguna leyenda que esta pintura rupestre representa un pacto del hombre prehistórico con los dioses para evitar futuros diluvios. Es la primera representación del indalo almeriense, cuyo origen etimológico podría venir del indal eccius, el mensajero de los dioses de los íberos. De indal eccius viene también el nombre de San Indalecio, uno de los siete varones apostólicos y patrón de Almería junto a la Virgen del Mar.

Es en la Edad del Cobre, (3000-2150 a.C.), cuando surge la primera ciudad de la que tenemos noticia: el poblado de Los Millares, situado estratégicamente en un espolón de roca entre el río Andarax y la rambla de Huéchar, al sur de la provincia. Se trata de un poblado de más de mil habitantes, protegido por tres líneas de murallas y torreones, y cuya economía se basaba en la metalurgia del cobre y en la agricultura, ganadería y caza a mediana escala. Además construyen grandes necrópolis y exportan sus modelos metalúrgicos y alfareros a gran parte de la península.

Antigüedad: fenicios, cartagineses, romanos. Periodo visigodo.

Almería cayó en las manos de los fenicios en el siglo VIII a. C.,cartagineses hasta el año 209 a.C. con la II Guerra Púnica. y de Roma, que trajo la organización territorial, las vías de comunicación y los impuestos, y explotó sistemáticamente los recursos mineros del territorio, entre ellos el mármol de Macael. Más tarde, fue ocupada por vándalos y visigodos.

Periodo musulmán.

El periodo musulmán, iniciado el año 713, se divide en dos fases, separadas por un breve periodo de ocupación cristiana, el decenio entre 1147 a 1157, en que los ejércitos de Alfonso VII ocuparon la ciudad y la provincia. No obstante, aunque breves, estos diez años supusieron una ruptura insalvable en el crecimiento de la Almería musulmana. La primera fase destacable va así pues desde la fundación oficial de la ciudad en 955 hasta 1147, y la segunda desde 1157 a 1489.

Se ha escrito mucho sobre el origen del nombre de la ciudad y provincia. El movimiento indaliano, siempre tan idealista, pensaba que Al Mariyyat querría decir en árabe "Espejo del Mar", pero es mucho más probable que el topónimo provenga de la palabra "al miraya", "torre vigía". En efecto, Al Mariyyat funcionó como puerto y defensa de una Bayyana próspera y enriquecida, que se convertiría en uno de los centros comerciales más importantes de Al Andalus como ya dejó reflejado en sus crónicas Al Himyari.

En 1489 los Reyes Católicos conquistaron Almería, cuyas poblaciones en la mayoría de los casos capitularon pacíficamente, con la excepción de contadas rebeliones mudéjares.

Conquista cristiana y Edad Moderna

El siglo XVI es el siglo del retroceso y abandono de la ciudad y la provincia. Fueron varios los factores que influyeron en esto; en primer lugar, Almería estaba apartada de cualquier ruta comercial americana, y vio pasar de largo todas las riquezas provenientes de Nuevo Continente y la actividad que trajeron consigo. Por otro lado, se prodigaron en estos cien años tanto los terremotos como los ataques de los piratas berberiscos y turcos como Barbarroja (en el siglo siguiente, les sucederían los de la armada inglesa). Los primeros mermaron la población y los segundos la aterrorizaron y obligaron a desplazarse hacia el interior.

Especialmente funesto fue el seísmo de 1522, que destruyó la ciudad casi completamente y redujo la población a tan solo 700 habitantes que se asentaron en torno a la catedral de nueva construcción.

Los moriscos

La segunda mitad del siglo XVI estuvo marcada en toda la provincia por el levantamiento y posterior expulsión de la población morisca. Uno de los episodios más sangrientos de la represión contra los moriscos tuvo lugar en Níjar, y constituyó lo que se convino en llamar el "negocio de Inox". En las revueltas de la Navidad de 1569, cientos de familias moriscas acudieron a refugiarse al castillo morisco del peñón de Inox, cercano a Níjar. Informados los cristianos, reunieron un improvisado ejército de mercenarios que se adueñó fácilmente de la fortaleza, haciéndose de una vez con más de 3.000 esclavos, mujeres y niños, e incontables botines. A este "negocio" se debe el nombre de la cortijada actual cercana, La Matanza, en cuyos aledaños pueden encontrarse aun semiderruidos entre la maleza los muros de la antigua mezquita de Inox.

Siglos XVII y XVIII

En el siglo XVII, la actividad minera es impulsada con las explotaciones de hierro en los Filabres, plomo en Gádor y mármol en Macael. La contrapartida son las consiguientes talas masivas en las sierras de Gádor y Almagrera, que iría agravándose durante los siglos siguientes y contribuiría de manera importante a deforestación que sufre hoy todo nuestro territorio (a esto se deben las talas y la sequedad atávica de la provincia, y no a la necesidad de madera para construir la Armada Invencible, como se suele contar en Almería).

Este aislamiento y las penosas condiciones contrastan no obstante con una actividad cultural y etnológica que nace para ir desarrollándose poco a poco durante este siglo y el siguiente, el XVIII.

El siglo XIX

El siglo XIX rubricó la lenta recuperación iniciada los dos siglos anteriores. Almería fue testigo de una segunda edad de plata, sobre todo a finales de la centuria, que tuvo su origen en la apertura comercial y la consolidación de la minería y la agricultura desde las primeras décadas de siglo.

La Guerra de Independencia no pasó de largo por Almería. Aunque su amenaza se veía lejana desde nuestra provincia, los franceses llegaron a ocuparla comandados por Goudinot, quien entró en la ciudad el 15 de marzo de 1810. Le ofrecieron resistencia los famosos guerrilleros Mena, Villalobos y Arostegui. En 1812, los franceses se retiran de Almería tras ser vencidos en Arapiles.

Desde el punto de vista económico, es el siglo de plata de la minería en la provincia. Los yacimientos de plomo, plata y oro, en Sierra de los Filabres, Sierra Almagrera y Rodalquilar, entre otros lugares. Minería enormemente productiva en otro tiempo, que ha dejado insólitos parajes como las instalaciones turísticas y poblados mineros de Las Menas y Rodalquilar, en permanente rehabilitación como servicios turísticos y culturales. O casas palaciegas como el Palacio de Almanzora. Testigo mudo de esta época pasada es la máquina de vapor encontrada en 2002 en el barranco del Chaparral, en Los Lobos (Sierra Almagrera), que data de 1873 y es considerada BIC y la más antigua máquina de vapor dedicada a la minería de España.

PATRIMONIO CULTURAL

La provincia de Almería ha sido poblada por gran cantidad de pueblos de los albores de la historia. Prueba de ello es un ingente patrimonio arqueológico, entre el que encontramos yacimientos, pinturas rupestres de Los Vélez, el asentamiento fenicio de Villaricos, en Cuevas del Almanzora, Los Millares (Santa Fe de Mondújar).

En las comarcas del interior abundan los castillos de época islámica, como los de Tabernas o Serón, aunque con posterioridad los cristianos realizaron aportaciones como el castillo de Gérgal o el de Vélez Blanco. Desde las costas del Poniente Almeriense hasta el límite con Murcia, el litoral está jalonado de torres y baterías, algunas de ellas de origen musulmán, siendo la mayoría erigidas en los siglos XVI y XVIII. Destacan los castillos de Macenas, Guardias Viejas, Villaricos, Escobetas o Santa Ana, en Roquetas de Mar.

Del esplendoroso pasado andalusí existen innumerables testimonios en toda la provincia, destacando la monumental Alcazaba, la joya más preciada de la cuidad de Almería, los restos baños árabes íntegramente conservados en la provincia, que pueden contemplarse en Celín (Dalías).

Entre las innumerables iglesias de la provincia merecen especial mención la de la Encarnación de Vélez Rubio y la iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación de Fiñana, uno de los ejemplos más destacados e importantes del arte mudéjar en la provincia, ambas declaradas Monumento Nacional. Un rasgo peculiar del patrimonio religioso de Almería son las iglesias-fortaleza, muestra de la inseguridad que imperó en la provincia durante siglos. La más emblemática es la Catedral- Fortaleza de la capital, cuyo exterior, recio y sólido, contrasta con las delicadas líneas góticas y renacentistas del interior, y con el claustro neoclásico. Otros templos-fortaleza se conservan en Almócita, Mojácar, Vera y Vícar.

Primero la nobleza y, a partir del siglo XIX, la pujante burguesía almeriense, enriquecieron el patrimonio con sus mansiones, palacios y casonas. En Vélez Rubio se conserva una gran cantidad de viviendas señoriales de influencia barroca y edificios de estilo historicista y modernista, al igual que en la vecina Vélez Blanco.

También la ciudad de Almería es rica en patrimonio civil, con ejemplos tan destacados como la Casa de los Puche, en la Plaza de Bendicho. De época posterior es el Ayuntamiento, integrado en la monumental Plaza Vieja, presidida por el Monumento a �Los Coloraos�, y edificios como la Casa de las Mariposas, el Casino Cultural o el Teatro Cervantes. En el resto de la provincia pueden contemplarse bellas muestras de edificios civiles como ayuntamientos, pósitos, plazas de toros...

PRINCIPAL FUENTE DE INGRESOS

La base fundamental de la economía almeriense se sustenta en:

  • La agricultura, siendo los coltivos principales las hortalizas y los frutales cítricos.

  • Aunque de menor importancia, no debemos olvidar también la cabaña ganadera de la provincia.

  • En cuanto al sector industrial, la provincia de Almería cuenta con una creciente industria, que fortalece la economía almeriense y que cuenta 2.655 establecimientos industriales, contando con la industria del mármol y la piedra natural.

  • Por último cabe destacar la importancia de la actividad turística en la provincia.

  • SIERRAS O PARQUES NATURALES

    La diversidad de espacios naturales confiere a Almería su personalidad y le proporciona el encanto que hace que turistas de todo el mundo no duden a la hora de trasladarse a las playas vígenes de cabo de Gata - Níjar, de realizar senderismo en Sierra Nevada o de admirar a las águilas imperiales desde los más rocosos miradores.

    Multitud de entornos naturales, cada uno con sus características específicas, se configuran en uno de los principales reclamos turísticos de la provincia de Almería. Los grandes parques naturales de Sierra Nevada, Cabo de Gata-Níjar o Sierra María-Los Vélez, más conocidos, no dejan atrás, sin embargo, a algunos de los parajes naturales más espectaculares de la Alpujarra Almeriense. Muestra de ello son la Sierra de las Estancias, la de Gádor o la Sierra de Los Filabres, considerada como el pulmón verde de Almería, y que sirve de enclave al Observatorio Astronómico d eCalar Alto.

    Desde el Peñón Negro, el Refugio de Arroyo Verruga o el Mirador de las Vívoras se puede contemplar una gran vista en la que destaca la masa forestal de pinares, sobrevolada por rapaces tan bellos como el águila real o la calzada. La Sierra de Cabrera-Bédar, extiende por la costa sus masas forestales de encinares, alcornocales y pinares, un hábitat en el que el turista puede encontrar ejemplares de una especie amenazada como es la de la tortuga mora. Otras especies con las que, sin duda, disfrutarán los aficionados a las aves, se pueden contemplar en los humedales que se forman tanto en la Desembocadura del río Antas como en las Salinas de Guardias Viejas.

    POr su importancia y singularidad, cabe destacar en el entorno almeriense el Desierto de Tabernas:

    Su belleza singular lo hace un paraje único en Europa. Limitado por las Sierras de Los Filabres, al norte, y Alhamilla, al sur, el Desierto de Tabernas fue declarado Paraje Natural en 1989 por su paisaje geomorfológico y su complejo medio ecológico. Su gran riqueza de vegetación típicamente desértica es, sin duda, una de las razones que convirtieron a esta zona en escenario de múltiples películas del Oeste. Plantas en peligro de extición como la bellísima siempreviva rosa, se extienden junto a las numerosas ramblas que constituyen el único elemento ecológicamente diferenciado del desierto. Los bosquecillos de adelfas, hábitat de especies de la avifauna como el verdecilloo la tórtola, son tambiénel medio de vida de anfibios como el sapo corredor o la lagartija colirroja.

    A continuación se se puede observar una clasificación de los distintos entornos de almería:

    PARAJE NATURAL

  • Desierto de Tabernas

  • Karst en Yesos de Sorbas

  • Punta Entinas-Sabinar

  • Sierra Alhamilla

  • PARQUE NACIONAL

  • Sierra Nevada

  • PARQUE NATURAL

  • Cabo de Gata-Níjar

  • Sierra de María-Los Vélez

  • RESERVA NATURAL

  • Albufera de Adra

  • RUTAS Y DEPORTES

    Entre las distintas rutas disponibles en la provincia, encontramos las siguientes:

  • Por el Cabo de Gata - De la Vela Blanca a San José
    Quizá, sea el paseo costero más destacado de toda Almería. Calas, ensenadas y playas, se ubican en uno de los paisajes más espectaculares de la provincia: El Parque Natural Marítimo-Terrestre de Cabo de Gata-Níjar.

  • Cala San Pedro - Por las arenas y calas vírgenes
    Lo recóndito del lugar, las más transparentes aguas que puedan imaginar y lo recoleto del entorno hacen de este sendero, que nos llevará desde Las Negras hasta la Cala de San Pedro, uno de los más atractivos de toda Almería.

  • De Níjar a Huebro - Tras el rumor del agua
    La vereda transcurre junto al arroyo que nace bajo la Roca de Huebro. Acequias y molinos salpican nuestro recorrido. La presencia del agua es el hilo conductor de este sendero.

  • Por las orillas de Cabo de Gata
    El sendero recorre la orilla del mar, por la periferia del Parque Natural Terrestre-Marítimo de Cabo de Gata-Níjar. Llevándonos desde Retamar hasta el pueblo de Cabo de Gata.

  • Sierra de María - Por la vereda alta
    El sendero se desarrolla por una de las zonas de montaña más septentrionales de Almería, incluida en el Parque Natural de Sierra de María-Los Vélez.

  • La umbría del Maimón por los Vélez
    El paseo transcurre por las laderas de la umbría del Parque Natural Sierra de María-Los Vélez. Un recorrido que rompe con la idea de que Almería es sólo desierto.

  • La Tetica de Bacares
    El sendero facilita el ascenso hasta el característico pico de la Tetica de Bacares, desde donde podremos observar casi la totalidad de la provincia de Almería.

  • Paseos desde Las Menas
    El antiguo poblado minero de Las Menas (Serón) sirve de punto de partida para un completo recorrido de sus inmediaciones, donde se entremezclan una rica arqueología minera y el magnífico entorno natural de la Sierra de los Filabres.

  • Por Los Barrancos de la Rambla de los Yesos
    El paseo recorre, en su práctica totalidad, la Rambla de los Yesos de Alboloduy, pudiendo admirar el llamativo encajamiento fluvial en diversos materiales geológicos.

  • Por las Nortes de Sierra Nevada
    El sendero recorre las laderas de umbría del Parque Nacional de Sierra Nevada en su vertiente almeriense, alrededor del valle del río Nacimiento.

  • SERVICIOS E INFRAESTRUCTURAS

    Almería está comunicada por tierra, mar y aire con el resto del mundo.

  • Por tierra, a Almería se puede llegar por la A-7 Autovía del Mediterráneo, que la conecta con el arco mediterráneo español y la A-92 que la une con el resto de Andalucía.

  • Por mar, el Puerto de Almería cuenta con líneas a Melilla, Argelia y Marruecos.

  • Por aire, Almería cuenta con el Aeropuerto Internacional de Almería que es el tercero en importancia de Andalucía y con vuelos nacionales e internacionales, principalmente Madrid, Barcelona, Melilla, Londres, Bruselas y ciudades suizas, alemanas y del ámbito de la Unión Europea.

  • FIESTAS Y COSTUMBRES

    Uno de los rasgos que marcan la idiosincrasia y la personalidad de los habitantes de los pueblos es, sin duda, sus fiestas y tradiciones, una ocasión en la que se da salida a todo el júbilo y la herencia popular, fruto de muchos siglos de arraigo. Destacan en las celebraciones los trajes típicos de la provincia,como son la �refajona� y el �curro�, símbolo cultural.

    En Almería, hay algo que, de forma general, está presente en estas manifestaciones y es el fuego, protagonista en la celebración de la Noche de San Juan, un elemento muy mediterráneo que en esta provincia andaluza se lleva por bandera. Las múltiples romerías, con su componente lúdico y también religioso, en las que los caballos juegan un papel fundamental, son una buena muestra del uso de esta fuerza de la naturaleza.

    Pero para tradiciones arraigadas en distintas poblaciones de la provincia, están las fiestas de Moros y Cristianos, en las que se realiza una recreación de las antiguas luchas entre musulmanes y cristianos, siendo el vestuario uno de los elementos más elaborados y sorprendentes. Destacan las de Mojácar pero también se celebran en el Levante Almeriense, el Poniente Almeriense y en todas las comarcas del interior. Parecida temática poseen los Juegos Moriscos de Aben Humeya, celebrados anualmente en Purchena en verano.

    Es en el mes de agosto cuando tiene lugar la Feria de Almería, a partir de la segunda quincena, en honor a la patrona, la Virgen del Mar, unas fiestas que se desarrollan durante 10 días y que se dividen en la Feria del Mediodía en el centro de la ciudad y la Feria de la Noche con multitud de casetas. En la comarca de La Alpujarra y en algún pueblo de Filabres-Sierra Alhamilla- Río Nacimiento es tradicional la celebración, el día anterior al Miércoles de Ceniza, del Jueves Lardero y del Día de la Cruz, en torno al 3 de mayo. La Virgen del Carmen y el Día de La Vieja, celebrado, este último, sobre todo, en la zona de Levante, completan el variado calendario de fiestas de la provincia. En Roquetas de Mar se celebra el 29 de diciembre una típica fiesta de tradición marinera: �La Moragas�, en la que se come en la playa parrilladas de pescado y carne.

    GASTRONOMÍA

    Los paseos por las calurosas calles y localidades de la provincia de Almería tienen, sobre todo a la hora de la comida, una merecida y refrescante sorpresa, fruto de la variada gastronomía que se ofrece al visitante. No en vano este enclave andaluz es una de las zonas más propicias para el típico tapeo, acompañado, eso ya a la elección de cada uno, o de una refrescante cerveza o de los recios vinos de la tierra. Las producciones vinícolas de mayor calidad se encuentran localizadas, sobre todo, en los pueblos de Laujar de Andarax, Ohanes, Fondón, Alboloduy y Berja.

    Entre los platos típicos cabe destacar:

  • Entrantes, huevos y tortillas

    Remojón al estilo de Vélez Rubio, Ensalá asá, Cogollitos de Pulpí con Melva Canutera de Adra, Paté de perdiz....

  • Sopas, Verduras y Hortalizas

    Crema de calabacines, Berenjenas rellenas de anchoas y gambas, Habas fritas con jibia y gambas, Sopa morisca..

  • Arroces y masas

    Arroz calduo con boquerones, Arroz negro, Arroz con chapas de la Sierra de Gádor, Arroz con conejo y habas...

  • Pucheros y potajes

    Teresa, Olla gitana, Michirones, Patatas con ajo pollo, Pulpo con Garbanzos de la Chanca, Caldo quemao...

  • Pescados y mariscos

    Cazón en adobo, Jurelillos a la moruna, Jibia en su tinta, Calamares en aceite, Pargo a las uvas de Ohanes..

  • Carnes, aves y caza

    Lomo y costillas de cerdo en manteca, Manitas de cerdo con pisto, Solomillo de cerdo al estilo Múdejar...

  • Postres

    Torta de chicharrones, Rosquillos de huevo, Roscos de anís, Torticas reales, Deditos de Jesús, Papaviejos...






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