Descripción

Comarca: Valle del Almanzora.
Situación: Ubicada a levante de la provincia, limítrofe con Murcia.
Distancia hasta la capital: 115 km.
Superficie: 318 km².

HISTORIA

Huércal-Overa lleva a sus espaldas, en efecto, una densa biografía que se pierde en los tiempos y que, además,se ha desarrollado en una tierra que ha tenido el privilegio de ser varias veces a lo largo de su historia puente de civilizaciones.

Los campos de Huércal-Overa, como en general todo el sudeste español y, más en concreto, el levante almeriense, fue centro de una intensa y fructífera vida en la prehistoria, cuando la cultura de El Argar dio aquel paso tan importante hacia el desarrollo humano, prólogo de unos siglos en los que fenicios, griegos, cartagineses y romanos trajeron la totalidad del Mediterráneo (de los otros Mediterráneos) a nuestro rincón del sur, con lo que empezaron a configurar la variada, larga y densa historia de nuestro país.

Las minas de la comarca fueron un gran reclamo para aquellos pueblos (comerciantes unos, conquistadores otros) de la Antigüedad. Las galerías del Cerro de San Francisco, en las proximidades de El Saltador, y del Cerro de Enmedio conservan aún los restos de galerías de aquellos tiempos ancestrales en los que las entrañas de nuestra tierra recorrían el Mediterráneo hasta los talleres de los grandes artesanos del Oriente.

La actual Huércal-Overa puede iniciar, sin embargo, su singladura ya en época árabe, cuando, tras la sequía que, en tiempos de Abderramán II, despobló el levante andaluz, una repoblación hiciera nacer los asentamientos de Guércal y de Overa, donde se establecieron sendos castillo: el de Guércal en la estribación última de Sierra Almagro y despeñado sobre un precipicio de doscientos metros; el de Overa en la cima de La Sierrecica, el actual Castillo de Santa Bárbara.

Güércal y Overa fueron anexionadas, poco antes del triunfo definitivo de la Reconquista, a Lorca, lo que llevó a una rápida repoblación por cristianos viejos que alcanzaron a convivir con los moriscos en Guércal. Ya a finales del XVI, cuando Overa quedó como anejo de Huércal, bajo jurisdicción de Lorca un siglo después, en 1668.

Durante la Guerra de Independencia, la batalla llegó con toda su intensidad a las calles mismas del pueblo, convertida por el oficial Blake en cuartel general y centro de operaciones para frenar la invasión francesa de la provincia. Sin embargo, las tropas napoleónicas ocuparon la provincia y, como es natural, centraron parte importante de su atención en la conquista de Húercal-Overa, en cuyas calles y en cuyas proximidades (los llanos de El Saltador) se libraron encarnizados episodios bélicos.

La actual Huércal-Overa adquirió su definitiva planta a finales del XIX, tras una décadas de expansión y construcción de edificios públicos que demostraban la pujanza del pueblo y que le dieron la atractiva imagen que hoy, en plena expansión, conserva, y cuya primera característica es la de los aires de ciudad que tiene, sin duda uno de los más acusados de la provincia. Organización, limpieza y evidente rasgos de grandiosidad arquitectónica y urbanística marcan esta villa de ademanes suntuosos y de ambiente refinado.

PATRIMONIO CULTURAL

De su patrimoni monumental, merecen especial atención:

  • Nuestra Señora de la Asunción.
  • El Pósito, originariamente erigido por una donación de los labradores de la localidad; fue construido a principios del siglo XIX y la institución albergaba los fondos que éstos iban acumulando para su negociado.
  • El Palacio de Justicia y Cárcel o Ayuntamiento actual. Construido el 24 de marzo de 1884. El edificio conserva hoy su estructura, aunque con el paso de los años ha ido sufriendo modificaciones interiores para adaptarlo como sede del Excelentísimo Ayuntamiento de la localidad.
  • Monumento al Cura Valera.
  • El edificio o palacete de las Cuatro Torres. Situado frente al actual Ayuntamiento, el edificio data de finales del siglo XIX.
  • Huércal la Vieja, siglo XII. Castillo musulmán que conserva todo el perímetro amurallado, esta situado en una de las cumbres de Sierra Almagro.
  • Castillo de Santa Barbara. También del siglo XII, conserva la torre principal de la fortaleza y parte de aljibes y perímetro amurallado.
  • Torre de la Ballabona. De época musulmana, su construcción pudo ser utilizada como torre óptica de señales.
  • Fortaleza de Urtal. Se conservan dos grandes aljibes de la época califal hasta el final de la etapa musulmana.

PRINCIPAL FUENTE DE INGRESOS

Huércal-Overa es una localidad que se dedica principalmente al sector servicios, destacando su hospital que da servicio a toda la comarca, así como los Juzgados de primera instancia del partido judicial de su mismo nombre.

Huércal-Overa se ha convertido en los últimos años en un importante foco de inmigración de ciudadanos extranjeros (1941 inmigrantes censados en 2005) procedentes sobre todo de países latinoamericanos, Bulgaria y de Reino Unido. Sus principales actividades productivas son la ganadería porcina, la almendra, los cítricos, construcción, distribución y tradicionalmente también lo fue la producción de los encajes de artesanía.

SIERRAS O PARQUES NATURALES

  • Sierra de Almagro: En una de las crestas más elevadas de la Sierra de Almagro, se conservan cimientos y ruinas de una población antigua o una pequeña fortaleza que tradicionalmente se ha conocido como Huércal la Vieja. La sierra aparece catalogada como Complejo Serrano de Interés Ambiental.
  • El pantano de Cuevas de Almanzora: Con una extensión de 453 hectáreas se sitúa entre los términos municipales de Cuevas del Almanzora y Huercal-Overa, al abrigo de la Sierra de Almagro. Durante la invernada concentra contingentes importantes de cormoranes grandes que, en ocasiones, superan el medio centenar, así como garzas reales, garcetas comunes, algunos ánades y larolimícolas. Entre las especies nidificantes destacan la gallineta común, la focha común, el ánade real y el zampullín chico, que suelen situarse en la cola del embalse donde la poca profundidad permite el crecimiento de una estrecha franja de vegetación palustre. Desde el punto de vista paisajístico tiene un considerable valor estético, donde contrastan el intenso azul de sus aguas con un abanico de tonos ocres de su entorno árido.

RUTAS Y DEPORTES

Entre las rutas que se pueden recorrer en el término municipal, destaca:

Filones minerales

La fructífera presencia de filones minerales favorece el esplendor de culturas que aprovechan estos cercanos yacimientos. Así, han sido abundantes los hallazgos desde el período Calcolítico, del Bronce y Edad del Hierro, destacando sus diferenciados enterramientos que pueden descubrirse en su territorio municipal y que muestran desde las sepulturas megalíticas, hasta las cistas y vasijas funerarias. Fenicios, griegos, cartagineses y romanos atestiguan su presencia en estas tierras, por las que llegan a rivalizar.

Tras la dominación árabe, de la que heredamos numerosos restos defensivos (castillos, torres vigía...), la localidad pasa a depender, durante parte de su historia, de la vecina ciudad murciana de Lorca. Si decidimos acercarnos hasta su plaza principal, podemos aparcar en las inmediaciones nuestro vehículo y visitar la iglesia parroquial de La Asunción de Nuestra Señora. En este edificio del siglo XVIII, sobresale su retablo mayor y, cómo no, su importante imaginería, claro ejemplo de la tradicional relación con tierras murcianas de este municipio.

FIESTAS Y COSTUMBRES

De sus principales festividades, cabe destacar:

  • Feria y Fiestas. Segunda semana de octubre.
  • Noche de las lumbres. 8 de febrero.
  • Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional, en la que se puede ver procesionar imágenes de Salzillo, Bellver, así como de otros imagineros de reconocido prestigio, tanto de la escuela andaluza como murciana.

GASTRONOMÍA

  • En los fríos días de invierno, cuando la lluvia hace su aparición, es costumbre cocinar migas de harina o de pan, acompañadas con caldo de pimentón , pimientos y tomates secos fritos, pescado y tajadas, todo ello regado con un buen vino de la tierra. También se consumen los pucheros, cocinados en sus diferentes formas: trigo, calabaza e hinojo, que preparan el cuerpo para un duro día de trabajo.
  • En Navidad se elabora la repostería típica de esta fechas, las tortas de chicharrones y manteca, el pan de aceite, los suspiros y los mantecados.
  • Con la llegada de la primavera y coincidiendo con Semana Santa, los condimentos se adaptan a la prohibición de la carne y a los productos vegetales que afloran en la vega. Se preparan los potajes de cuaresma con albóndigas de bacalao y como postre los roscos fritos y los buñuelos acompañados con anís. No podemos olvidar los famosos hornazos de San Marcos, bollo de pan con aceite adornado con huevo y que según la tradición hay que romperlo en la cabeza del más despistado.
  • En los calurosos días del verano son refrescantes los gazpachos y ensaladas del tiempo. Además son características las fritadas de conejo con pollo y las gachas con caldo de pescado, aprovechando la temporada de mayor esplendor de las verduras.
  • Durante todo el año se degustan los embutidos como morcilla, chorizo, longaniza, blanquillo .... y derivados del cerdo que se elaboran antes de la Navidad, en las famosas matanzas que suelen reunir en torno al ritual, a familiares y amigos que pasan unos días de fiesta y trabajo en una tradición difícil de perder.

 

 

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