Descripción

SITUACIÓN 

El Viso se encuentra en el centro del privilegiado marco de la comarca de Los Alcores. La configuración del territorio de esta comarca se presenta en tres partes claramente diferenciadas: por el Norte, la meseta de formación en el período cuaternario, que es la parte más alta del conjunto; por el Sur, se encuentra la Vega, terreno llano y sedimentario; y en medio de ambos, la alineación de Los Alcores, todo ello comprendido entre los límites de los ríos Guadaíra y Corbones, con el Guadalquivir por el Norte.  Su tierra fértil, unida al favorable clima, y su delimitada geografía, hicieron de esta zona un enclave privilegiado para las distintas civilizaciones que ya desde el Paleolítico se asentaron en los Alcores. 

HISTORIA

La localidad se denomina EL VISO DEL ALCOR desde mediados del siglo XVII, y su Escudo Heráldico actual se aprueba en 1975, compuesto de escudo partido con banda de azur con Ave María en oro, banda en gules con Cruz de la Merced en plata, y Corona Real superior (que sustituyó al anterior con el Ave María, y antes el de los Señores de la Villa).

Ya en el primer milenio anterior a nuestra era, los Púnicos dejan huella en esta localidad, al construir torres defensivas para proteger campos y caminos, además de servir de refugio a la población en caso de peligro. La posterior romanización de la Península Ibérica (siglo I a.C. en adelante) hace que los poblados leales al bando Púnico sucumban al Imperio Romano, como es el caso de El Viso, que pasa a ser emplazamiento donde se ubican las villas de los grandes terratenientes hispano-romanos o villas rústicas.

El Viso pasa, tras la caída del Imperio Romano (siglos IV - V d.C.), a rendir pleitesía a la Monarquía Visigoda imperante en la Península.

La conquista musulmana de la Península (712 de nuestra era) hace que la población de la zona sea mayoritariamente de origen bereber (además de la hispana), fundiéndose ambas culturas y produciéndose el nacimiento del primer Viso, como consecuencia de la gran concentración poblacional en un lugar alto (cerro o alcor) ante las avanzadillas cristianas de la época.

Los cristianos, en su asedio a la ciudad de Sevilla de los años 1246 a 1248 llevan a cabo el saqueo de la zona de Los Alcores, por lo que se talan y saquean los campos de Carmona y sus colindes, con la consiguiente gran deforestación que sufre la comarca. El Viso fue tomado el 12 de agosto de 1246 (festividad de San Eusebio), rindiéndose sus habitantes y gozando entonces de sus propiedades y practicar sus religiones y costumbres, dentro del Señorío de Carmona.  

La historia de El Viso en el siglo XV es rocambolesca, al pasar por varias manos, desde que los herederos de Doña Isabel Mexía (hija de Don Gonzalo y Doña Elvira) venden, antes de 1415, la mitad del lugar a Doña María de Mendoza, que dona su parte en 1415 a su hijo Gómez Suárez de Figueroa, el cual compra la otra mitad en 1417 a los herederos de Doña Isabel Mexía.

Entre 1430 y 1440, este rey concede el lugar de El Viso a Juan Arias de Saavedra (su fiel vasallo en la Guerra de Granada), por entonces Alfaqueque Mayor de Castilla y Alcalde y Alguacil Mayor de Sevilla y Alcalá de Guadaira, contando el lugar de media legua de término. No obstante, esta superficie entre los años 1441 y 1444 no se consigue, al oponerse el Consejo de Carmona, por lo que ambas partes llegan a un acuerdo en 1444, teniendo El Viso menos término del prometido, pero a cambio goza de emancipación administrativa y religiosa, Mancomunidad de pastos con Carmona y libertad de paso e impuestos para con Sevilla, por lo que los vecinos de El Viso podían transitar libremente con sus ganados, cortar leña, coger espárragos y disfrutar de pastos, aguas, caza, leña, abrevaderos y demás usufructos de la vecina villa. 

Es de importancia vital este Señor de El Viso, Don Juan Arias de Saavedra, ya que además de darle un término propio e independiente le da unidad jurídica, al crear en 1456 un Mayorazgo éste y su mujer Doña Juana de Avellaneda, el cual pasaría en 1496 a su hijo primogénito Fernán Arias de Saavedra.

Es en esta época, siglo XIV, cuando se crea el primer Concejo o Ayuntamiento de El Viso, que se constituirá de forma definitiva a mediados del siglo XV. El gobierno del pueblo estaba a cargo entonces de dos Alcaldes Ordinarios, un Alguacil y dos Regidores, que constituían el Concejo, Justicia y Regimiento de la Villa; el Señor, por su parte, nombraba al Alcalde Mayor o Gobernador para que velase por sus intereses y controlar el Cabildo Civil. Este Cabildo, por su parte, se dedicaba a vigilar la fuente, el mercado, el término, la delimitación del prado, las propiedades y sus frutos, y la moral y religiosidad.  

En los siglos XIX - XX, el Ayuntamiento continúa recaudando impuestos a los vecinos, tanto contribuciones como por productos y en puntos de recaudación donde se cobra por el paso de la entrada de mercancías en el pueblo, que estaban situados en la calle La Muela, calle Carmona, Cruz del Moro y el callejón de la Huerta de don Víctor.

A lo largo del siglo XIX nace una incipiente burguesía agraria en El Viso, que acaparará el poder político y económico, manifestando su opulencia al construir magníficas casas-palacios en las calles céntricas, donde disponen también de lugares de esparcimiento, como tabernas, espectáculos... frente a la ingente masa de jornaleros, desposeídos de toda fuente de riqueza, y un pequeño grupo de jornaleros propietarios de minúsculas heredades (con "soberaos" en las casas para almacenar los granos de las cosechas). 

A lo largo del siglo XX, la gran cantidad de pequeños propietarios y campesinos (frente a la nobleza y burguesía que concentra la propiedad de las tierras) sufre padecimientos y continuas crisis, por lo que el Ayuntamiento y los vecinos pudientes de la localidad los ayudan. Así, se arreglan calles, caminos, y plazas para darles sueldos y aliviar la situación de estos braceros.  

En el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX se duplica hacia el norte. Durante la segunda mitad del siglo XX llega a cotas anteriormente inimaginables, construyéndose las barriadas del extrarradio del pueblo, lindando con Mairena incluso. 

Finalmente, cabe destacar el nuevo desarrollo que experimenta la localidad en la década de los años setenta del siglo XX, que llevó a El Viso a constituirse como una próspera población de gran actividad económica.  

PATRIMONIO CULTURAL

 Así, al pasear por el pueblo se puede disfrutar:  

Parque de la Constitución (zona verde y de ocio)

La Plaza de la Recovera (erigida en honor de la mujer trabajadora),

La calle Real (con sus casas señoriales), La calles del casco histórico (con sus cuestas y curvas de pasado árabe)

La Iglesia y Convento del Corpus Christi (con un retablo mayor tardobarroco la primera y unclaustro como eje del segundo, actual Ayuntamiento)

La Iglesia Parroquial (de finales del siglo XV, con añadidos importantes), la torre neogótica del antiguo Consistorio (del siglo XIX)

El Parque de La Muela (zona verde con un hermoso mirador que se asoma a la inmensidad de la Vega).

Torre neo-gótica del antiguo Ayuntamiento

 

ENTORNO NATURAL

La depresión del Guadalquivir, situada entre Sierra Morena y las Cordilleras Béticas, es un amplio triángulo de tierras llanas abiertas al Atlántico. Perfil disimétrico, al situarse en su margen derecho, al mismo pie de SierraPMorena. En el izquierdo aparecen suaves y onduladas pendientes de la Campiña, exceptuando aquellos lugares en donde los materiales resistentes (areniscas o calizas) aparecen de forma compacta en grandes extensiones formando cerros testigos, es el caso de los Alcores. 

Sus fronteras naturales por el N.E. son el Corbónes y por el S.O. el Guadaíra, prolongándose hasta Dos Hermanas en suaves ondulaciones que se confunden con la Campiña. Se configura de esta manera una mesa de trazado diagonal de unos treinta kilómetros de longitud y una anchura que oscila entre los seis y siete kilómetros. Su altura aumenta a medida que disminuya su anchura, de esta forma tenemos un desnivel de doscientos cuarenta y ocho metros al N.E, en Carmona y de cien metros en Alcalá de Guadaíra.

La Vega, por el contrario, es una amplia llanura de suaves ondulaciones formada por sedimentos arcillosos y margosos muy salinizados, formándose en ocasiones lagunas o charcas saladas en invierno y costras blancas con la evaporación en verano.

Un clima mediterráneo, con veranos de una media mensual de 29,4 º C, temperaturas suaves en invierno, forman junto con la gran calidad de las tierras, un lugar idóneo para el cultivo del olivo, cereal, cítricos,.. Esto repercute en la vegetación autóctona que está muy degradada a causa de los intensos cultivos que se realizan en la Vega y en el Alcor (olivar y huerta), habiendo sustituido los matorrales pseudoesteparios (tomillo, romero, palmito) al monte claro (pinos, encinas...) en aquellos lugares no aptos para la agricultura. Esta misma circunstancia, podemos aplicar a la fauna, consecuencia todo ello de una intensa actividad humana que ha ido degradando paulatinamente el medio natural.

cuadrados, si lo comparamos con los términos de las poblaciones circundantes, lo que supone un grave perjuicio para el municipio en muchos aspectos desde tiempos inmemoriales

GASTRONOMIA

Uno de los principales atractivos de El Viso es su cultura gastronómica con sus numerosos bares y restaurantes, sus tapas y su buen comer. Basta con dar un paseo por la calle Corredera y sus aledaños y empezar a disfrutar de nuestros extraordinarios gozos culinarios.

MENUDO

Realizado con carne de cerdo, el menudo de El Viso se ha convertido en un importante reclamo turístico y en cita ineludible para todo aquel que lo visita

PAN DE EL VISO

Especial atención merece también el pan de El Viso, de formas y texturas desconocidas en otros lugares y que ya desde 1431, a partir de su reconversión en villa de realengo y su consiguiente independencia de Carmona, se convirtió en una importante fuente de ingresos de la población.

EL AJO

GAZPACHO

RABO DE TORO

LOS PECHUGONES

Son el dulce típico y tradicional de El Viso junto con las tradicionales piececitas, riquísimas pastas de almendra con sidra, yema o almendra.

TORRIJAS 

FIESTAS Y COSTUMBRES

Las Fiestas que se celebran a lo largo del año tienen cambios según el periodo histórico por el que transcurran. Así, en el siglo XX, en El Viso tienen lugar festejos tales como:Fiesta del Árbol.

Se celebraba por Real Decreto, mediante plantaciones de árboles en el pueblo. En 1937 deja de celebrarse, retomándose a fines de siglo.

Cabalgata de Reyes Magos. La primera se realiza en 1965, con altibajos hasta que se constituye el Ateneo Popular.

San Sebastián. Romería sin santo, con "bambas" (columpios para juego de las muchachas) en las inmediaciones del cortijo de Alcaudete. Fiesta profana, celebrada hasta los años cincuenta.

Carnaval. Preludio de la Semana Santa, con importancia pero que desapareció en 1936, sin revitalizarse. Extrapolado a la noche de fin de año, con disfraces por los vecinos de la villa.

Semana Santa. Fiesta barroca por excelencia, que se consolida de forma plena tras la Guerra Civil, hasta la actualidad.

Cruz de Mayo. En el último tercio del siglo XIX se renueva, pasando a fiesta popular carente del sentido religioso primigenio. A principios del siglo XX se realizan corridas en una plaza de toros permanente, aunque el carácter religioso no decayó, realizándose una Misa Solemne y procesión con el Lignum Crucis hasta 1936. La ubicación de los festejos pasa, por su parte, por distintas ubicaciones a lo largo del siglo.

Corpus Christi. Por Breve Pontificio de fines de siglo XVII - principios del siglo XVIII se celebraba por la tarde, hasta los años ochenta, cuando se realiza al alba, hasta hoy día. 

Romería. Santa María del Alcor fue la patrona de El Viso y Mairena, celebrándose el 25 de marzo una Función en su honor, donde asistía la Corporación Municipal en pleno. En 1940 se funda la Hermandad de la Patrona, Alcaldesa Honoraria de la localidad ya por aquellos entonces, siendo el día de su celebración el 12 de septiembre (que sustituye al 8 de este mes). La Romería se celebra en su honor, dirigiéndose el pueblo a la ermita de Alcaudete

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