Descripción
DATOS GENERALES

Provincia: Córdoba.
Comarca: Campiña Sur.
Situación: Situada el sur de la provincia de Córdoba, en pleno centro geográfico de Andalucía.
Distancia hasta la capital: 44Km.
Extensión: 170 km²

DATOS DE INTERÉS

HISTORIA

Históricamente destaca por ser la cuna de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán (Montilla, 1453 �Granada, 1515) nacido en el castillo cuyas ruinas presiden la ciudad, propiedad de su padre Pedro Fernández de Córdoba, Señor de Aguilar.

Famosa por la calidad de su uva Pedro Ximénez, de la que se elaboran los acreditados vinos de Montilla. Con la cercana ciudad de Moriles y otras localidades cordobesas forman la denominación de origen vinícola Montilla-Moriles.

Antigüedad y Edad Media.

Desde el Paleolítico Inferior se conocen restos de ocupación humana en Montilla, como lo atestiguan los útiles sobre lasca y los bifaces encontrados. Posteriormente han aparecido raederas, raspadores y buriles, del Paleolítico Medio, algo de cerámica del Calcolítico y de sepulturas del Campaniforme.
La presencia de restos arqueológicos, como una estatua de Diana cazadora o de vías romanas, hacen pensar en que hubiera un núcleo hispano-romano. Aunque parece descartado, que Montilla fuese la Munda en que César y Pompeyo librasen la célebre batalla (45 a.C.), su proximidad a la vía de Corduba a Malaca y otras secundarias dan testimonios de que el lugar estaba habitado y había una intensa actividad agrícola. De fecha anterior a éstos, son los restos de poblamientos tartésicos e iberos hallados en el recinto del castillo.
De la época musulmana se conservan escasos datos. Aparentemente, la zona estuvo poco poblada y lindaba con las coras de Cabra y Córdoba.
Poco se conoce de Montilla durante la primera época de la Edad Media, incluyendo su propio origen, hasta su incorporación a la corona castellano-leonesa entre febrero de 1240 y marzo de 1241, durante la segunda estancia de Fernando III en Córdoba. En estos años comenzó el repoblamiento con familias provenientes de León. En 1257 pasó a depender de Gonzalo Yáñez Dovinal, a quien Alfonso X concedió en señorío la villa y castillo de Aguilar, del que dependería Montilla hasta 1343, fecha en que se extinguió el linaje de la Casa de Aguilar.
La titularidad de estas tierras cambiaría en varias ocasiones, hasta que en 1371 Enrique II la concede a Lope Gutiérrez, alcalde mayor de Córdoba, junto con la independencia y el título de villa. Fue en esta fecha cuando sustituyó a Aguilar de la Frontera como sede del señorío de ese nombre. Lope Gutiérrez, por su parte, la entregó en 1375 a Gonzalo Fernández de Córdoba, a cambio de sus diversos bienes en Guadalcázar.
La noticia más antigua que aparece de Montilla es en 1333, y hace referencia al castillo y a su nombre. Diez años después se menciona la población, consolidada totalmente, pero hasta 1371 no adquiere término municipal independiente de Aguilar y obtener el título de villa, reforzando su población y configurando su territorio a lo largo del siglo XV mediante pleitos por los límites con los concejos colindantes de Cabra, La Rambla, Castro del Río, Montemayor y Espejo.

Siglos XVI, XVII y XVIII

Bajo los Fernández de Córdoba, Montilla se convertirá en el centro del señorío de Aguilar, suplantando incluso a esta villa, y se preparará para su desarrollo económico del siglo XVI. Durante la segunda mitad del siglo XV experimentó un importante crecimiento demográfico, alcanzando los 1.166 vecinos en 1530, por lo que, después de Priego, a la que termina por suplantar, era la villa más poblada del marquesado de este nombre. Existen testimonios de aquella época sobre el castillo, cuyo origen parece remontarse a épocas anteriores a la Baja Edad Media, y aunque apenas se conservan restos, ya que fue demolido por orden Fernando el Católico en 1508 como ejemplar castigo impuesto al titular de la Casa de Aguilar (ya entonces primer marqués de Priego) y aviso al resto de la nobleza andaluza. Las noticias antiguas nos informan acerca de su suntuosidad y celebridad.

Siglos XIX, XX y XXI

Los principios del siglo XX se caracterizaron por la enraización de estas ideas republicanas y socialistas, éstas de la mano de las doctrinas difundidas por el médico Francisco Palop Segovia, así como por la multiplicación de las organizaciones obreras y el anticlericalismo.
Los socialistas obtuvieron la mayoría en las elecciones de 1920, en continuo enfrentamiento con el sindicato católico, que estaba dirigido por el conde de la Cortina. Durante los años de la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930), maduró y se expandió enormemente la industria vitivinícola de la ciudad.
En las elecciones generales de 1931 y 1933, los socialistas obtuvieron una mayoría aplastante y en 1936 el Frente Popular duplicó el número de votos de la derecha. Más tarde, la Guerra Civil pasó de puntillas por el pueblo, sin que se libraran combates de importancia, aunque muchos montillanos fueron encarcelados o fusilados por sus ideas.
La posguerra fue especialmente dura, pero en los 60 se entró de lleno en el desarrollismo de la mano de la industria vitivinícola que situó a Montilla en los primeros lugares de la provincia. No obstante, el pueblo no se libró de la fiebre migratoria, siendo el principal destino de la inmigración Cataluña (Sant Joan Despí) y Alemania. Hoy día forma parte del triángulo de ciudades considerado motor de la economía cordobesa.

PATRIMONIO CULTURAL

- Edificios civiles

Alhorí del antiguo castillo de Montilla (s. XVI-XVIII)

Graneros construidos en 1728 y otros restos del castillo de los señores de Aguilar y marqueses de Priego. En el nació el Gran Capitán y fue derruido en 1508 por orden de Fernando el Católico como represalia. Futuro Museo Temático del Vino, yacimientos ibéricos (s. VIII a.C.)

Ayuntamiento y antigua iglesia del hospital de San Juan de Dios

Fachada de inspiración neoclásica, ocupa el edificio del antiguo convento-hospital de San Juan de Dios. Lugar aludido por Miguel de Cervantes en El coloquio de los perros (Novelas ejemplares, 1613). Iglesia de planta octogonal, hoy salón municipal de exposiciones.

Casa del Inca Garcilaso de la Vega (s.XVI)

Casa donde vivió y escribió parte de su obra el Inca Garcilaso de la Vega entre 1561 y 1591. Patio, biblioteca, despacho, lagareta y bodega. Alberga además la oficina de turismo.

Casa-oratorio de San Juan de Ávila (s. XVI)

Ermita y casa museo donde vivió, escribió y murió San Juan de Ávila. Conserva el aspecto original de una modesta vivienda de la época y la ermita-oratorio creada en 1547 por los marqueses de Priego. Reliquias, esculturas y pinturas de los siglos XVI, XVII y XVIII.

La Tercia (historicista, s. XX)

Edificio de viviendas erigido bajo los auspicios del séptimo Conde de la Cortina, Francisco Alvear y Gómez, en 1921. Se construyó sobre la antigua tercia, casa donde se depositaban los diezmos.

Teatro Garnelo (s. XX)

Teatro levantado en 1917. Relieves alegóricos en estuco. Restaurado en 1999 y en uso.

Palacio de los duques de Medinaceli (s. XVI)

Una vez demolido su palacio, los marqueses de Priego (y posteriormente duques de Medinaceli) levantaron este palacio en la parte baja del casco antiguo de la ciudad, en tradición aún manierista. Destacan la fachada principal y el arco de medio punto que comunica con el vecino convento de Santa Clara.

- Edificios religiosos


Parroquia de Santiago (s. XVI, restaurada en el XVIII)

Ecce Homo de Juan de Mesa, el Mozo (s. XVII), San Francisco Solano de Pedro de Mena (s. XVII), Cristo de Zacatecas, crucificado traído desde México (s. XVI), lienzos de José Garnelo (s. XX).

Iglesia de la Encarnación o de los Jesuitas (neoclásica, s. XVIII)

Construida sobre el antiguo templo de un colegio jesuita fundado en 1552, se finalizó totalmente en 1944. Retablos e imaginería barroca y moderna. Sepulcros de San Juan de Ávila y de la casa nobiliaria de Aguilar.

Iglesia de San Sebastián (gótico-mudéjar, mediados de s. XVI)

Antigua ermita, es el templo más antiguo de Montilla y se levantó sobre el solar de una antigua ermita visigoda y anterior mezquita. Contiene interesantes imágenes, como una Virgen de la Consolación de hermanas Cueto, o las Cuetas, imaginerías montillanas, y otra de la misma titularidad que según la tradición apareció en un horno de alfarero, y la que Isabel la Católica regaló su basquiña a su paso por el pueblo en 1491.

Parroquia de San Francisco Solano (neoclásica, s. XVII)

Monumento Histórico Artístico Nacional. Su construcción, atribuida a Melchor Aguirre, comenzó en 1681 sobre el solar de la casa natal de su titular, patrón de Montilla. En 1726, año de su canonización, se amplió la iglesia. Retablos de estilo barroco. Imagen de San Francisco Solano, traída desde Granada en 1689. Capilla de Ntra. Sra. de la Aurora, copatrona de Montilla.

Convento de Santa Clara (s. XVI)

Monumento Histórico Artístico Nacional. Edificada por mandato del primer marqués de Priego. Portada gótico-plateresca y puerta con artesonado mudéjar. Retablo mayor churrigueresco (s. XVIII). Las monjas de clausura elaboran exquisitos dulces que se pueden adquirir a través del torno conventual. Su fachada exterior junto al Arco de Santa Clara es uno de los más bellos rincones de Montilla.

Convento de Santa Ana (estilo toscano, s. XVI)

Su retablo mayor es uno de los conjuntos artísticos más importantes de Montilla. Numerosas obras pictóricas y escultóricas: Imagen de la Inmaculada (Pedro Roldán, s. XVII), Dolorosa (Duque Cornejo, s. XVIII).

Iglesia de San Luis (s. XVII)

Hoy día está adjunta a un establecimiento educativo, pero fue construida por los marqueses de Priego y duques de Medinaceli en 1655 para celebrar el nacimiento de su primer hijo varón. Destacan los detalles barrocos, los característicos blasones en yesería y el arte de cerrajería.

Iglesia de María Auxiliadora (neogótica, s. XX)

Es el templo del colegio salesiano de Montilla y su construcción comenzó en 1929.

Ermita del Santico (s. XIX)

Según la tradición, la ermita fue erigida en el mismo lugar en que San Francisco Solano se paraba a descansar cuando iba a la huerta de Las Minas a llevar comida a su padre, Mateo Sánchez Solano. Allí, El Santo solía distribuir comida entre los pobres. Fue levantada por el gremio de zapateros y curtidores.

Ermita de San José (s. XVI)

Perteneció en su origen al gremio de carpinteros.

Ermita de la Rosa (gótico-mudéjar, s. XVI-XVIII)

Destacan el retablo mayor rococó en madera policromada y el Cristo de la Columna del escultor sevillano Juan de Mesa, el Mozo, de 1601.

Iglesia y convento de San Agustín (s. XVI-XVII)

Iglesia de traza neoclásica (siglo XVII). Retablos e imágenes manieristas y barrocas. Patio central porticado que une la iglesia con el antiguo convento (s. XVI).

- Museos

Museo Histórico Local

Culturas ibérica, romana, musulmana y visigoda. Época cristiana y objetos de interés etnográfico.

Casa de las Aguas (palacete modernista, s. XIX)

Patio claustrado y fachada en tres plantas. Alberga el Museo Garnelo (la mayor colección de pinturas de José Garnelo y Alda) y la Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque (más de 30.000 volúmenes y una de las mayores colecciones de historias locales de España).

Museo del Vino

Estará ubicado en los graneros del antiguo castillo de Montilla.

- Lugares de interés

  • Yacimiento íbero

  • Paseo de la Rosa y La Corredera

  • Barrio y mirador de La Escuchuela

  • Llano de Palacio y Parque de Cervantes

  • Parque de las Mercedes (antiguamente de los Monos)

  • Arco del convento de San Lorenzo

  • Escuelas del Pescao

  • Piedra Luenga (afloramiento rocoso en las estribaciones de la Sierra de Montilla)

ECONOMÍA

La principal fuente económica proviene del cultivo de la vid y la posterior elaboración de sus caldos.

El turismo, aunque en menor medida, también ofrece una fuente de ingresos para ciudad.

SIERRAS Y PARQUES NATURALES

El mayor atractivo paisajístico es la llamada Sierra de Montilla, al este de la ciudad, formada por una serie de colinas altas donde contrastan los diferentes verdes de sus cultivos con los colores blanquecinos y terrosos de su fértil suelo, brillantes siempre por el dorado sol. La Sierra de Montilla es también lugar de obligada visita por la presencia en ella de numerosos lugares donde se elaboran vinos y aceites de manera artesanal, además de ofrecer la mejor vista panorámica de la ciudad y una espectacular puesta de sol.

RUTAS Y DEPORTES

-Ruta del vino Montilla Moriles

Un paseo inolvidable por el mundo del vino. Los municipios de Campiña Sur se integran en una denominación de origen vitícola denominada: Montilla-Moriles.

SERVICIOS E INFRAESTRUCTURAS

Cada 45 minutos, aproximadamente, salen autobuses que comunican Montilla con la capital de la provincia, Córdoba, y viceversa, en un recorrido de unos 30 minutos. Montilla uenta con Estación de Autobuses de líneas interurbanas.

Montilla está situada al borde de la autovía A-45 Córdoba-Antequera, a tan sólo 1 hora de Málaga y su Costa del Sol y a 90 minutos de Sevilla o Granada. Debido a la poca distancia entre la ciudad y la Costa del Sol o Granada, es posible disfrutar con gran comodidad y asiduidad, tanto de las cálidas playas mediterráneas o atlánticas, como de la nieve, esquiando en las magníficas pistas
de Sierra Nevada.

En cuanto al ferrocarril, un tren TALGO, que utiliza la misma línea entre Madrid y Córdoba, tiene parada en Montilla y destino Málaga.

GASTRONOMÍA

La privilegiada situación geográfica de Montilla le ha permitido contar siempre con variados y frescos productos, como los pescados de Málaga, carnes de la sierra y verduras de las huertas que, realzados con los diferentes vinos de la tierra, han dado lugar a recetas muy personales, como son las alcachofas a la montillana y los riñones al Montilla.

Son platos típicos:
  • Salmorejo y el gazpacho blanco, hecho con ajo y huevo.

  • El bacalao.

  • Potaje de garbanzos, muy propio de Semana Santa. El Crispín, que es una croqueta alargada.

  • De carnes, son típicos los flamenquines, filetes enrollados de cerdo con jamón serrano dentro, y las carnes adobadas.

  • Un apartado especial merecen los dulces como las tortillas de Pascua, gachas de los Santos, borrachuelos y pestiños por Semana Santa. Mención especial habría que hacer de los afamados alfajores de almendra y pastelones de cabello de ángel y hojaldre de la centenaria confitería montillana de Manuel Aguilar.


EL VINO EN MONTILLA

Las tierras albarizas de Montilla son suelos de primera calidad en la obtención del vino. Junto a las altas temperaturas, han sido muy propicias para que haya arraigado la predominante variedad de cepa Pedro Ximénez, originaria del Rin, de donde se cuenta que fue traída por un soldado de los Tercios de Flandes llamado así, o Peter Siemens, en su versión germánica.
La crianza del vino de Montilla se realiza en botas de roble americano mediante el sistema de criaderas y soleras, consistente en ir mezclando parte de los vinos más nuevos, situados en los niveles superiores, con los más viejos, de las filas inferiores, dejando para el consumo los que están sobre el suelo o soleras.
El vino fino es el más extendido, de color amarillento pálido, aroma punzante, seco y levemente amargoso, con un contenido alcohólico de unos 14º, los cuales se consiguen excepcionalmente en estas tierras de forma natural, sin añadidos. El amontillado es un vino generoso, de color oro viejo, de aroma intenso, seco, suave y lleno al paladar, con una graduación alcohólica de entre 16º y 22º. El oloroso es un vino generoso de color caoba oscuro, aromático, con mucho cuerpo, lleno y aterciopelado, seco o ligeramente abocado y enérgico, de graduación entre los 16º y 18º. El Pedro Ximénez es un dulce natural, de color rubí oscuro, obtenido a partir del mosto de uva soleada de la variedad del mismo nombre, que se somete a fermentación alcohólica parcial.
Recientemente se vienen comercializando los vinos jóvenes, que son más ligeros �entre 10º 12º� y afrutados, elaborados con otras variedades de cepa, y también los vinos de tinaja, frescos, sin pasar por el contacto de la madera ni otros tratamientos. Es un hecho novedoso en Montilla la elaboración de vinos tintos, de los que se está consiguiendo cada año mayor calidad e implantación.

FIESTAS Y COSTUMBRES

  • Velada de San Sebastián (20 de enero)

  • Carnaval

  • Semana Santa

  • Fiesta de la Cruz (en torno al 3 de mayo)

  • Feria de San Francisco Solano (en torno al 14 de julio)

  • Fiesta de la Vendimia (finales de agosto y principios de septiembre)


  • Ver servicios de Montilla