Descripción

Pertenece a la Comarca del Alto Guadalquivir (Córdoba).

El paisaje es el típico de la campiña alta de Córdoba, con suaves colinas muy fértiles dedicadas sobre todo al monocultivo del olivar (más del 90% del terreno cultivado) y a cultivos de secano, donde existen el hábitat rural típico andaluz, el cortijo, y restos arqueológicos iberos, romanos, visigodos, etc. que dan muestra de que estas fértiles tierras, de aguas subterráneas abundantes fueron ocupadas desde hace siglos.

En el término municipal se encuentran los núcleos de población de Bujalance (donde se concentra la amplia mayoría) y Morente (con alrededor de 100 vecinos). Las tierras están constituidas de materiales blandos y muy recientes, en su mayoría margas miocénicas, que han originado un paisaje con una topografía suave, con pendientes débiles y donde resaltan algunos cerros testigo como por ejemplo el emplazamiento de la ciudad. El clima es mediterráneo continental, con inviernos templados y veranos secos y calurosos, las lluvias irregulares con sequía estival. Se ha dicho de esta ciudad que es "el típico pueblo-fortaleza señorial andaluz donde abundan la cal y los escudos". 

 

Historia 

El protagonismo que ha tenido Bujalance y su término municipal en la Historia se debe fundamentalmente a su localización, en medio del camino natural hacia el sur de la Península Ibérica y a su suelo, muy fértil y rico en aguas subterráneas.

Prehistoria  Los restos más antiguos que se han podido hallar en Bujalance se remontan al inicio de la Edad de los Metales, al Calcolítico, como una hacha de fibrolita encontrada al sur de Belmonte. No sería extraño que se encontraran restos más antigos, dada su localización en el centro de las vías de comunicación naturales entre Córdoba y Jaén y por la cercanía del el término municipal de Cañete de las Torres, donde los restos son más variados.

Edad Antigua 

León íbero de Bujalance. De la época prerromana se han hallado algunos restos en el término municipal, entre los que destacan varios ejemplos de arte ibérico como una escultura de un perro o felino (siglo V antes de Cristo), de tipo funerario y etnográficamente dentro del marco de la Turdetania o una fíbula de plata con escena de caza. Las cerámicas ibéricas encontradas están decoradas a bandas, en algunos casos grises y a veces, con formas específicas como caliciformes. Todas las culturas de la Bética han demostrado su asentamiento aquí. 

En época romana, lo que hoy es Bujalance sería un cruce de caminos y zona de descanso de viajeros. Por el actual núcleo de población pasaba la calzada romana que unía Corduba (Córdoba) con Obulco (Porcuna) y Obulco con Epora (Montoro). Las comunicaciones hacia el sur pasaban por Bujalance y tenían como meta una serie de poblaciones íbero-romanas. Asimismo, las tierras bujalanceñas se verían afectadas por el fenómeno de implantación rural que se manifestó en la proliferación de villas (hay una veintena catalogadas).   

Edad Media 

Los árabes conquistaron la zona donde se sitúa Bujalance mediante capitulación, respetando las leyes y religión de los que allí vivían y construyeron (por orden de Abderramán III) el castillo Bury al-Hans (Torre de la culebra) para vigilar los caminos que se dirigían a Qurtuba (Córdoba), alrededor del cual se extendió el núcleo urbano. Del castillo y de su nombre proceden el escudo y el actual topónimo de la Ciudad. Según el geógrafo oriental al-Muqaddasi, Bury al-Hans era uno de los trece distritos (rustaq) de Córdoba, situado entre Balat Marwan (Maruanas, El Carpio) y Bulkuna (Porcuna): "tiene muchas tierras de sembradura. Es llana y sus habitantes beben agua de sus pozos. Tiene un castillo de piedras o sillares con un arrabal que le rodea. La mezquita alhama está en el castillo y los zocos en el arrabal". Sin duda, su importancia estratégica era considerable, pues hasta el siglo XIII se vino usando la calzada romana que unía Córdoba con la comarca de Cástulo (cerca de Linares), además de coincidir con el primer tramo del camino que iba de Córdoba a Pechina por Jaén, de una gran importancia comercial. El Rey Fernando III conquistó la fortaleza el 23 de julio de 1227, ordenando éste "purificar" la mezquita, destinándola a iglesia bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Asunción. En 1260 aparecen en el Libro de Tablas de la Catedral de Córdoba las grafías Burialhanç o Burialhançe para referirse a la delimitación de su parroquia. Estas grafías aseguran la etimología del topónimo Bujalance (Buxalançe o Buxalanze). Burialhanç quedó como villa de realengo dentro del concejo de Córdoba.

Edad Moderna 

En el siglo XV, la villa había sido sometida a varios desórdenes, como los alborotos de 1428 o el levantamiento anticonverso de 1473. En 1466, el Rey Enrique IV concedió a D. Diego Fernández de Córdoba (conde de Cabra) el título de vizconde de Bujalance, título que nunca llegó a obstentar por la fuerte oposición de la villa, pues nunca había reconocido ni reconoció a ninguna autoridad que no fuera la Corona castellana. En la segunda mitad del siglo, la villa experimenta un espectacular aumento demográfico y llega a ser -detrás de Córdoba- la villa de realengo con mayor población (1449 vecinos), superada solamente por las villas señoriales de Baena y Lucena (1530). 

En 1578 consiguió tras largas luchas una célula real que permitía al pueblo, previo pago de 40 000 ducados, nombrar a sus propios regidores. En 1594 compra su independencia de Córdoba por 80 000 ducados y Felipe IV le concede el Título de Ciudad en 1630. También este monarca le concede una feria anual en 1638 y un mercado semanal los sábados. La peste azotó Bujalance en 1583, dejando algunos barrios despoblados, como el de San Benito. 

Los siglos XVII y XVIII coinciden con una época de esplendor económico para Bujalance gracias a una floreciente industria de paños de la que quedan recurdos en la Ciudad, como nombres de calles, etc. Bujalance colaboró a expulsar a los ingleses de Andalucía en 1626, a sofocar la revuelta de Cataluña en 1640 y 1645, con la guerra con Portugal (1656-1657) y con la Guerra de Sucesión en 1704. En 1738, la fiebre catarral pútrido-maligna mató a un millar de personas en apenas dos meses. En el plano cultural, cabe destacar las dos Cátedras de Gramática que posee la Ciudad en el siglo XVIII.   

Edad Contemporánea  Ya en el siglo XIX destaca la participación de numerosas partidas de guerrilleros formadas por sus vecinos durante la Guerra de la Independencia y en la célebre Batalla de Bailén. La bandera actual del municipio se inspira en la que usó el batallón de Bujalance en esta batalla, cuya réplica se conserva en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial. También en la primera mitad del siglo XIX destacan los abusos de las partidas de bandoleros gracias a su situación privilegiada próxima al camino real a Madrid. La economía durante esta centuria se basa en el sector agropecuario y en una tímida industria textil de paños bustos y entrefinos en los primeros decenios del siglo. 

En el primer tercio del siglo XX destaca la gran capacidad de organización del movimiento obrero campesino, de profundas ideas anarco-sindicalistas. Bujalance llegó a ser uno de los bastiones anarquistas de la provincia de Córdoba durante la Segunda República Española, nombrada meca del anarquismo por el semanario madrileño "La Estampa". De este modo, durante dicho periodo republicano, fue una de las zonas campiñesas con mayor conflictividad social. Los sucesos más famosos acontecieron durante el mes de diciembre de 1933, cuando se produjo con auténtico levantamiento revolucionario, que fue duramente sofocado por la Guardia Civil. Hubo más de doscientos detenidos y bastantes muertos. El triunfo del golpe de estado de 1936 en Bujalance fue más tardío que en otras localidades de su entorno. La Guardia Civil se acuarteló el 18 de julio y pocos días más tarde acataron a las autoridades del Frente Popular. El comunismo libertario triunfó entre los sindicalistas de Bujalance, que tras unos meses fueron reducidos, vencidos y duramente represaliados. Sin embargo, Bujalance fue cuna de uno de los más célebres grupos guerrilleros de Sierra Morena una vez acabada la Guerra Civil Española, el grupo de "los Jubiles".  

ENTORNO NATURAL

Aunque las tierras de la campiña bujalanceña han sido explotadas por el hombre desde tiempos remotos por su fertilidad, existen todavía lugares que por conservar su prístima esencia han de ser considerados un patrimonio natural de infinito valor en tierras de la campiña:

El arroyo de la Zarzuela: Situado en la carretera de Villa del Río, la CO-292. Aunque en otro tipo de paisaje pudiera ser considerado una simple mancha de árboles, en la campiña sobre explotada es considerado una verdadera isla natural para multitud de especies. Es el único lugar del término municipal donde se conserva una adecuada muestra del bosque mediterráneo que cubría la campiña en su origen y el bosque galería propio de las vías fluviales de ésta. Aunque está rodeado de olivar, las dimensiones de la caja del arroyo y la pendiente de sus bordes han permitido la conservación de este pequeño bosque cuya importancia ecológica es vital, pues sus condiciones de temperatura, humedad y posibilidades de encontrar alimento y refugio hacen que sea el único ambiente de vida de especies que desaparecerían de la campiña si no existiera este lugar.

En Bujalance existe una de las colonias más importantes de avutardas (una especie en peligro de extinción) de Andalucía. Técnicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la delegación de Medio Ambiente de Córdoba han elaborado una propuesta de acciones de conservación para mejorar el hábitat de estas aves estaparias en la zona.

Por otro lado, existe un entramado de vías pecuarias (algunas son antiguas calzadas romanas), caminos y senderos que permiten adentrarnos andando, en bicicleta o caballo, en el paisaje de la campiña. Un paisaje dominado por el olivar, pero con extensas tierras para el cultivo de herbáceas. Además del mencionado Arroyo de la Zarzuela, los bordes de los caminos, los límites de las fincas y algunas riveras de arroyos son el rescoldo de lo que fue el bosque mediterráneo en la campiña.  

Gastronomía

El aceite de oliva virgen extra es el producto estrella en la gastronomía bujalanceña. Los restaurantes locales ofrecen una serie de platos típicos de este lugar: 

Patatas rellenas de Bujalance (ruedas de patata rellenas de carne picada aliñada, emborrizadas en huevo y fritas en aceite de oliva) Cholondros (lomo de cerdo en salsa de almendras)

"Joyo" (cantero de pan con aceite y aceitunas aliñadas, habas o bacalao)

Cordero a la miel Migas con torreznos Flamenquines de Jamón Serrano. (Filetes de cerdo rellenos con jamón serrano y tocino, empanados y fritos en aceite de oliva)

Cocido bujalanceño Morcilla de orza Gazpacho de ajo Dulces de masa frita en aceite de oliva: Pestiños, lazos, caracolillos y roscos de naranja.

Dulces de almendra: Cuajados de Bujalance y almendrados.              

 

PATRIMONIO HISTÓRICO CULTURAL

Aunque todo el casco antiguo de la Ciudad fue declarado Conjunto Histórico-Artístico por el Consejo de Ministros el 27 de julio de 1983 gracias a su homogeneidad y por ser un magnífico ejemplo de arquitectura típica andaluza y ha sido recientemente nominado para la elección de las Siete Maravillas de Córdoba, hay que destacar los siguientes puntos: 

Castillo-alcazaba  Castillo de Bujalance Construido en el siglo X (durante el Califato de Abderramán III), es un claro ejemplo de arquitectura militar musulmana en al-Ándalus. Actualmente su patio de armas se usa como espacio cultural y se encuentra en un proceso de catalogación, restauración y reconstrucción, destacando el Festival de Teatro, Música y Danza (Noches en la Alcazaba) y la Cena Andalusí durante los meses de verano.

Parroquia de Ntra. Sra de la Asunción Torre inclinada de la Asunción "El espárrago" Su origen puede estar en la iglesia que se levantara junto al castillo tras la conquista cristiana de la ciudad por Fernando III sobre la antigua mezquita. De estilo gótico-renacentista, sus bóvedas, pilares y arcos son de estilo ojival y se atribuyen a Hernán Ruiz, el Viejo, a Hernán Ruiz, el Joven (1556) y Hernán Ruiz III.  

Parroquia de San Francisco  Torre barroca de San FranciscoFue considerada una joya del arte barroco andaluz. Data de 1530, aunque fue incendiada en 1936 y reconstruida en 1952. Lo más importante del conjunto es el patio de entrada rodeado de cadenas, la capilla lateral neobarroca de la Inmaculada Concepción del Voto (patrona de la Ciudad), un cristo de la Buena Muerte del sevillano Antonio Castillo Lastrucci, copia del de la Buena Muerte de Sevilla de Juan de Mesa y la gran torre barroca de ladrillo (33 m) construida en el siglo XVIII, de cinco cuerpos. 

Casa Consistorial, Arco y Plaza Mayor  Restaurado recientemente, el Ayuntamiento fue construido en 1680 durante el reinado de Carlos II.  

Casas Señoriales  Interior y exterior de algunas casas noblesBujalance es una de las ciudades cordobesas con una mayor aglomeración de casas nobles y palacetes en su casco urbano. Aproximadamente medio centenar cuentan con blasónes nobiliarios de piedra en su fachada (normalmente labrada en piedra o ladrillo y con un balcón sobre la puerta). La portada suele ser de piedra, aunque también las hay de ladrillo, como la del Conde Colchado. La construcción de estas casas data sobre todo de los siglos XVII y XVIII (aunque existen algunas del siglo XIX) coincidiendo con la época de esplendor económico de la ciudad. 

Monasterio de San José y Santa Teresa  Interior y exterior del Monasterio de San José y Santa Teresa, BujalanceFundado en 1708, su iglesia está formada por una sola nave. Merece especial mención el retablo mayor barroco de madera tallada y policromada, considerado un bello exponente del Rococó cordobés; así como varias pinturas y muestras de orfebrería cordobesa del siglo XVII. La comunidad monacal pertenece a la Orden de las Carmelitas Descalzas. 

Hospital de San Juan de Dios  Patio claustral del Hospital de San Juan de Dios, BujalanceFue fundado en 1542. Destaca el Patio Claustral del siglo XVII, con arquerías de ladrillo sobre columnas con arcos de medio punto peraltados en la planta baja. Merece especial mención la iglesia del hospital, del siglo XVII. Es de cajón con bóveda rebajada y lunetos. Conserva en sus muros pinturas de Antonio de Contreras (siglo XVII).

Ermita de la Vera Cruz  De sencillo estilo andaluz, es una pequeña ermita que data de 1575 y que ha sufrido varias reformas posteriormente, la última tras la Guerra Civil, en la que tuvo que ser reconstruida parcialmente. Guarda el patrimonio de una de las cofradías más antiguas e importantes de Bujalance, la Muy antigua y Franciscana Cofradía de la Vera Crux. Entre las obras de arte a destacar, hay que señalar un San Juan Bautista, vinculable al círculo del granadino Alonso de Mena y diversas tallas (la Oración en el Huerto, el Rescatado o la Esperanza) del escultor Martínez Cerrillo. 

Ermita de Ntro. Padre Jesús Nazareno y Parque de Jesús  La ermita se sitúa en el cerro de la lobera o del calvario, a las afueras de la ciudad. Su primera edificación data de 1580. La planta es de cruz latina y los altares se sitúan bajo arcos de medio punto. Especial mención por su singularidad en la provincia de Córdoba, tanto por la técnica como por las formas empleadas, merece la decoración de yeserías que adornan el friso, las pechinas de la cúpula y el camarín del Cristo, de finales del siglo XVII.  

Museo Histórico Local "El hombre y su medio"  Museo Histórico-Local "El hombre y su medio", BujalanceSe sitúa en el antiguo Pósito Municipal, una tercia del siglo XVIII anexa al Ayuntamiento. En él se exponen piezas arqueológicas, fósiles, reconstrucciones y maquetas, fotografías, dibujos y animales disecados colocados de forma didáctica para que el visitante se haga una idea de las culturas que han pasado por esta tierra así como su manera de vivir y de relacionarse con el medio natural. 

Monumento a Antonio Palomino  Fue construido a mediados del siglo XX en la plazuela que se encuentra en uno de los extremos de la dieciochesca calle Ancha (desde entonces Ancha de Palomino). Se trata de un busto de este pintor de Bujalance que corona una de las calles más barrocas de Bujalance, llena de casas solariegas con escudos de piedra en la fachada. En la actualidad, esta plazuela constituye uno de los lugares más concurridos de la noche bujalanceña, a su alrededor abundan los pubs y bares. 

Monumento a Juan Díaz del Moral  Construido a principios de los años 80 en honor al historiador bujalanceño en la plaza que lleva su nombre. Es obra de la escultora japonesa Hisae Yanase. 

Fuentes  Gracias a su riqueza en aguas subterráneas, Bujalance llegó a tener una amplia red de fuentes repartidas por su casco urbano y situadas en distintos llanetes de la ciudad (plazas de forma triangular típicas de Bujalance, de las que se contabilizan un gran número en el casco urbano). Las fuentes que existían en el casco urbano ya se encuentran desaparecidas, pues fueron tapadas en el proceso de urbanización y modernización del alcantarillado. Otras, que se encuentran a las afueras, como la Fuente del Pilar o la Fuente del Chorro y que constituyen verdaderos monumentos étnicos emblemáticos se encuentran en estado de total abandono.

Cementerio de San Bartolomé  Construido a mediados del siglo XIX, destaca la portada y el patio principal, de corte romántico, donde yace el poeta bujalanceño Mario López.

Teatro Español  De estilo arabesco y contiguo a la parroquia de San Francisco, fue construido a mediados del siglo XX en los terrenos de la antigua cárcel. Es el espacio escénico más importante y con más solera de la Ciudad. 

PRINCIPAL FUENTE DE INGRESOS

Predomina el sector primario, sobre todo el cultivo del olivar, seguido del trigo, algodón y girasol. En cuanto a la industria, predomina la agroalimentaria, especialmente la que se dedica a la producción de aceite de oliva de muy alta calidad. Se ha dicho de esta localidad que es la ciudad con mayor número de almazaras del mundo. También hay que destacar la industria calderera, muy ligada a la producción de aceite. El aceite de oliva producido en Bujalance estará dentro de la futura Denominación de Origen del Medio Guadalquivir. 

 

Artesanía 

Cerámica

Los últimos talleres de alfarería, cuyo origen se remontaba siglos atrás y donde se usaban técnicas seculares, se cerraron en las últimas décadas del siglo XX. La cerámica de Bujalance era de corte sencillo, sin dibujos y del color blanco/amarillento de la tierra de la campiña bursabolitana. Tenía en el cántaro de Bujalance su pieza más singular, la cual se ha convertido hoy en día en un objeto de coleccionista. La mayoría de las demás piezas de alfarería estaban ligadas a las tareas del campo, algunas de las cuales eran piezas singulares de la alfarería bujalanceña.  

Esparto  

Los trabajos en esparto, elaborados artesanalmente constituyen uno de los productos artesanales más valorados de Bujalance. Talleres como el de la familia Lavirgen han ido transmitiendo su herencia de artesanos de generación en generación. Entre los productos estrella destacan los relacionados con la recogida de la aceituna, que se han convertido en los de mayor trancendencia histórica y mayor éxito entre lugareños y turistas: espuertas, arguenas, esportones, redes, cerones y persianas. 

Otros productos de artesanía bujalanceña son los trabajos de forja, en mimbre, en madera tallada y los jabones y productos de cosmética artesanales.   

FIESTAS Y COSTUMBRES

2 de febrero: Día de la Candelaria. Se festeja con hogueras en calles y plazas.

"La Botijuela": Fiesta que se celebra coincidiendo con el final de la campaña de la recogida de la aceituna.

Semana Santa: Declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía.

1º de mayo: Fiesta del Joyo con Bacalao y Cruces de Mayo. Concurso de Cruces y desgustación gratuita de joyos con bacalao y con habas.

15 de mayo: Romería de San Isidro Labrador, patrón de Bujalance. Desfile de carrozas artísticas, carros, caballos y romeros acompañando al Santo hasta la finca del Buitrón, donde se hacen comidas de hermandad.

Durante el verano: Verbenas populares en los barrios de la ciudad. Destacan la de San Pedro, celebrada en la Plaza de Santa Ana el 29 de junio; la de La Magdalena, celebrada en la Calzada de Jesús Nazareno el 22 de julio; la de Santiago, celebrada en el barrio de Santa Cruz del 25 de julio y la de San Roque, celebrada en el barrio San Roque el 6 de agosto.

11 - 15 de septiembre: Feria Real. Fiesta especialmente atractiva. Por la mañana hay desfile de gitanas y carros de caballos en el real de la feria. Durante el resto del día, diversión en las distintas casetas.

8 de diciembre: Día de la Inmaculada Concepción del Voto, patrona de Bujalance. Se renueva el voto por parte del Alcalde, en agradecimiento de la intercesión de la Virgen ante la peste en 1679.

Nochevieja: La costumbre en Bujalance, al contrario de otros lugares, es disfrazarse como si se tratara del Carnaval. 

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