Descripción

La localidad de Lopera se encuentra situada en el noroeste de la provincia de Jaén cosida a los términos municipales de Porcuna, Arjona, Montoro, Bujalance, Cañete de las Torres, Marmolejo y Villa del Río. Posee una población de derecho de 4.011 habitantes que adquieren el gentilicio de loperanos.                           

Su término municipal se encuentra bañado por el Arroyo Salado de Porcuna y por pequeños arroyos que afluyen al anterior. Las elevaciones montañosas más importantes son el Cerro Morrón, prácticamente limitando con la provincia de Córdoba, con 350 metros de altitud, el Cerro de San Cristóbal con 327 metros y el Cerro de Gamonares de 334 m. La extensión superficial del término municipal de Lopera es de 68 kilómetros cuadrados y su altitud sobre el nivel del mar de 271 metros. La distancia con la capital jiennense es de 54 kilómetros.  

Las principales vías de comunicación son la carretera nacional IV o Autovía de Andalucía, la carretera comarcal C-327(Andújar-Lucena),la J-2930(Lopera-Bujalance) y la JV-2031(Lopera-antigua carretera nacional Madrid-Cádiz).

HISTORIA Y PATRIMONIO HISTÓRICO       

La localidad de Lopera conserva unas hondas raíces históricas y un largo devenir a lo largo de los siglos, puesto que los primeros datos de su existencia se remontan a la Edad del Bronce al haberse encontrado restos de esta época en los cortijos de Almazán, Lanzarino I y Cuatro Hermanas.De la época ibérica existen en el término municipal siete yacimientos, que vienen a demostrar, junto a las numerosas monedas encontradas, la presencia de iberos en toda esta zona, hecho que no es de extrañar dada la proximidad de la ciudad romana de Obulco (Porcuna).          

Existen yacimientos de la época romana en diversas zonas del término municipal. No obstante, Lopera fue un lugar de segundo orden en la administración territorial romana. Su nombre en esta época era POLESI y formaba parte o dependía administrativamente del municipio de Obulco (Porcuna). El yacimiento mejor estudiado es el de la ciudad romano-visigótica de los "Morrones", que contaba con una basílica visigótica y estaba situada justo en el límite con el término de Cañete de las Torres. Existían dos vías romanas que cruzaban el término de Lopera, una al norte y otra al sur junto a Obulco. El actual núcleo poblacional surgiría en torno a los siglos VIII y IX d.c con el más que probable asentamiento del pueblo visigodo o musulmán en una de las faldas del Cerro de San Cristóbal. En 1240 Lopera fue conquistada por Fernando III "El Santo", que arrebató de esta forma la localidad a los musulmanes.          

Lopera estuvo bajo la jurisdicción de la Orden de Calatrava hasta el siglo XVI y durante todo este tiempo pasaron por Lopera varios comendadores, que fijaron su residencia permanente en el castillo. A mediados del siglo XVI Lopera tuvo como comendador a Don Juan Pacheco y Torres, hijo de Doña Marina Fernández de Torres, de quien existe un sepulcro en el altar mayor de la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción.          

Durante toda esta época Lopera dependía de la encomienda de Martos y Porcuna, hasta que el rey español Felipe II decide declararla en 1595 como villa independiente.           En el siglo XIX se produce la desamortización de los bienes de la iglesia, que fueron adquiridos en su mayor parte por burgueses que aumentaron así su patrimonio y dominio sobre el resto de la población. Entre estas personas hay que mencionar a Alonso de Valenzuela, diputado a Cortes en 1854 y alcalde de Lopera entre 1870 y 1874, quien en 1856 adquirió el castillo.          

Una imagen típica del primer tercio del siglo XX era ver a los jornaleros desempleados en la plaza mayor del pueblo a la espera de que el capataz de turno los quisiera contratar. Fueron años caracterizados por un incremento de los conflictos sociales y de las continuas reivindicaciones laborales. En 1925 con la dictadura de Primo de Rivera se inicia la construcción de los Grupos Escolares, y cuya consecución fue gracias a la iniciativa del alcalde de aquellos años y maestro nacional Martín Valcarcel.          

Durante la época republicana (1931-1936) aparece la publicación del periódico independiente "Ecos Loperanos", cuyo director era el agricultor Antonio Bellido Verdejo. (Respecto al periodo de la guerra civil ver el apartado específico que trata sobre este tema).          

En el centro urbano de la villa de Lopera se encuentra enclavada la histórica Plaza Mayor o Plaza de la Constitución, que ha sido testigo durante muchos siglos de los distintos aconteceres que han sucedido en esta localidad, y que se haya rodeada por un magnífico triángulo monumental compuesto por el Castillo de los Calatravos del siglo XIII, el Ayuntamiento o Casa Consistorial del siglo XVII y la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción del siglo XVI.A escasos metros de esta histórica plaza se levanta otro monumento de hondas raíces históricas: el Pósito o Casa de la Tercia(siglo XVI).          

El Castillo sobresale sobre el resto del entramado urbano por sus grandes dimensiones. Su núcleo principal consta de dos compactas torres de homenaje, que reciben el nombre de Santa María y San Miguel. Ambas torres se encuentran rodeadas por una extensa muralla almenada, que a su vez es perímetro del conjunto, formando un pentágono irregular.          

Entre los monumentos loperanos,hay que destacar también la Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción, de estilo gótico final o isabelino, y cuya construcción data de finales del siglo XV o principios del XVI. El templo se divide en tres naves, la central con cabecera plana que se separan por pilares circulares y se divide en cuatro tramos. Se cubre con bóveda ojival de múltiples nervios, de estrella en los laterales y de rombo en la central. Posee una portada principal con un arco trilobulado y unos calados doseles con tres imágenes: San Juan, la Virgen y San Pedro. También tiene otras dos fachadas laterales norte y sur.  

PRINCIPAL FUENTE DE INGRESOS

Su principal actividad económica se basa en el cultivo del olivar, el algodón, la vid y otros cultivos alternativos como el maíz, el girasol y la remolacha. En el Polígono Industrial de Santa Quiteria existe una fuerte implantación de la industria de fabricación del mueble, así como un pujante sector de la construcción que proporciona más de 200 empleos directos.  

FIESTAS Y COSTUMBRES

Carnaval:

Destaca por los cascarones de carnaval, cáscaras de huevos rellenas con confetis, que todas las máscaras llevan. 

Fiesta de la Virgen de la Cabeza (25/04):

El penúltimo domingo de abril, se desarrolla la procesión de la imagen de Nuestra Señora de la Cabeza que va acompañada por mujeres ataviadas con trajes de faralaes y que discurre por las principales calles de la localidad. 

Romería de San Isidro (15/05):

El 15 de mayo, se organiza la romería al Pilar Nuevo, paraje en el que se encuentra la ermita del santo; se procesiona su imagen tras la que desfilan bellas carretas enjaezadas y se respira el ambiente festivo que caracteriza a estas fiestas religiosas. 

Corpus Christi:

Las calles por las que pasa la procesión del Corpus Christi se adornan con juncia, macetas y altares. 

Fiesta de San Roque (16/08):

Lo más característico de estas fiestas que se desarrollan los días previos al 16 de agosto es la procesión del santo donde los penitentes portan farolas construidas con sandías que, previamente vaciadas, son decoradas con dibujos. 

Feria de los Cristos (29/08):

Fiesta Mayor, Fiesta Real o Feria Grande son apelativos que hacen mención a la misma celebración: la Feria de los Cristos que, tras haber sufrido varios cambios de fecha y por referéndum popular, se desarrolla durante el penúltimo domingo de agosto. En Lopera, son dos Cristos crucificados los que se veneran: el de la Vera Cruz o Cristo Grande y el del Humilladero o Cristo Chico; calificativos que aluden al tamaño de las tallas de la Divinidad. El domingo, se procesiona la imagen del Cristo Grande, primero en recibir culto y cuya cofradía data del siglo XVI; al día siguiente, ocurre la alborada del Cristo Chico, disparos de salvas efectuados al amanecer por los cofrades. La fiesta religiosa se cierra el martes con la procesión de la imagen del Cristo del Humilladero acompañada por su soldadesca que se fundó en el siglo XVIII. En los festejos de este pueblo, conocido por su vino amontillado, destacan: la carrera de galgos (tradición perdida y recuperada en la actualidad), la lidia de dos vaquillas cada día degustando su carne el último día de fiesta en el Paseo de Colón y por la animación de la Caseta Municipal donde la verbena se prolonga hasta primeras horas de la mañana. 

CASTILLO DE LOPERA

El castillo de Lopera se encuentra en el centro de la localidad del mismo nombre, municipio del oeste de la comarca de La Campiña, en la provincia de Jaén. 

Historia

Tras la conquista musulmana en el siglo VIII, la población se mantuvo en pequeños núcleos dispersos y utilizaron como castillo-refugio el antiguo del Cerro de San Cristóbal. El término quedó englobado en el iqlin de Bulkuna (Porcuna) que a su vez dependía de la cora de Yayyan. El origen del núcleo de población actual está en una pequeña alquería en la que se levantó, alrededor de los siglos X y XI, una fortificación, que poco a poco fue concentrando y consolidando la población. 

En el año 1242 Lopera y su vecina Porcuna fueron entregadas a la Orden Militar de Calatrava, constituyéndose así la encomienda de Lopera. Inmediatamente después comenzó la construcción de un castillo o casa fuerte en el extremo sur del antiguo recinto amurallado islámico. En el siglo XV Lopera estuvo involucrada en luchas nobiliarias. Como enclave Calatravo fue atacada por el bando del condestable Iranzo, que según las crónicas requisaron en esta población un cuantioso botín. 

Este castillo árabe es de planta pentagonal e irregular. En sus esquinas yiene cinco torreones, y en el patio de armas se alzan dos altas torres llamadas, torre de San Miguel y torre de Santa María, albergando esta última en su interior una capilla gótica decorada con capiteles tardorrománicos. 

Estado de conservaciónEste castillo, de interés turístico, se halla en buen estado de conservación gracias a la reconstrucción que se realizó a principios de la Edad Moderna. 

Protección

Fue declarado Monumento Histórico en 1985. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía. 

Alrededores

En el municipio también pueden verse yacimientos de la Edad del Bronce como el de Lazarinos, yacimientos ibéricos como el del Cerro de San Cristóbal, uno de los más importantes de la Alta Andalucía, y que ha aportado gran cantidad de restos de los siglos VI a C. al III a C., y que parece ser se trataba de una torre relacionada con el control del territorio fronterizo entre tartessios y mentesanos. Otros yacimientos ibéricos como los del Cerro de la Casa y Cerro de los Pollos. Asentamientos romanos y posteriormente visigodos como el del Morrón, con numerosas piezas como jambas o capiteles procedentes al parecer de un edificio religioso y que se guardan en el Museo Provincial

Ver servicios de Lopera