Descripción

HISTORIA

La historia de esta villa comienza muy temprano, en la Edad de Bronce, de la cual se han encontrado restos en el paraje llamado "La Cobatilla". En Época romana fue Julia Salaria, capital de la Colonia Salaria perteneciente a la provincia Tarraconense, adquiriendo gran importancia como demuestra el hecho de que sus habitantes podían acuñar moneda. 

Durante la dominación árabe, formó parte del Reino de Jaén, llamada Ibsn-Sabiyuto: De esta época quedan un lienzo de muralla llamado "El chiringote" y un albaicín. Esto llegó a su fin allá por 1226, cuando Fernando III "El Santo" logró rendirla y además, le dio el Fuero de Cuenca, cuyo códice del siglo XIII aún se conserva. 

Su hijo Alfonso X "El Sabio" le otorgó el título de "Muy Leal Villa" y la cedió a la Orden de Calatrava, volviendo a la Corona con Sancho IV. En el año 1537, Don Francisco de los Cobos la compró al emperador Carlos V consiguiendo en esa época su mayor esplendor.

PATRIMONIO HISTORICO ARTISTICO

En general, toda la villa presenta un estado de conservación excelente, por lo que nos transporta fácilmente a un ambiente de tiempos pretéritos. Sus casas muy cuidadas y calles bien conservadas y adoquinadas tienen gran encanto, estando salpicadas de casonas blasonadas, casas encaladas y edificios hermosos aunque modestos, lo que hace que pasearla sea muy agradable.

Las vistas desde las murallas y miradores son espectaculares.

Castillo de Sabiote

La historia conocida de esta fortificación comienza en el siglo XIII, aunque debido a la preeminencia defensiva que ocupa el cerro en toda la comarca de la loma, debió ser un lugar encastillado por todas las civilizaciones, desde tiempo inmemorial. el antiguo alcázar musulmán de Sabiote se emplaza sobre un pequeño montículo y se abre a una ancha plaza de la villa, donde se levanta su puerta señorial, precedida de un foso.

El prestigioso arquitecto Andrés de Vandelvira se supone el encargado de transformar esta fortaleza medieval en un palacio de corte renacentista, a petición de su propietario, el poderoso don francisco de los Cobos, secretario personal de Felipe II y luego también de su hijo, el emperador Carlos V.

Junto con el cercano castillo de Canena, constituye una de las dos últimas manifestaciones del poder señorial sobre el territorio. Se configura como una gran fortaleza-palacio del siglo XVI construida sobre el entonces castillo calatravo, entre los años 1.538 y 1.549.

Lamentablemente, el castillo fue expoliado y volado por las tropas napoleónicas durante su ocupación, por lo que interiormente sólo queda el esbozo de lo que fue una destacada obra de arte.

Tiene un acusado carácter militar y un sistema constructivo abaluartado con torres pentagonales en ángulo, troneras y saeteras, todo ello de acuerdo con los entonces modernos modelos italianos de arquitectura militar.

Destacan de su enorme fábrica su gran fachada renacentista de sillería y cantería, recorrida por los escudos de armas de los fundadores, y las grandes torres pentagonales.

Su interior palaciego y renacentista, se articula en torno a varios patios.

Bien de interés cultural, el castillo está declarado como monumento, según consta en publicación aparecida en el BOE en el año 1.985.

Iglesia parroquial de san Pedro 

Reedificada en el siglo XVI con trazado de Alonso barba, discípulo de Vandelvira. Su portada norte es de estilo gótico isabelino, pero en la sur o puerta del sol predomina el protoplateresco. En ella trabajó otro discípulo del maestro, diego de alcázar. La magnífica torre es de Aranda Salazar.

LUGARES DE INTERES

Fuente de la Puerta de la Canal 

Esta fuente es de origen árabe. Está situada al norte de la población y está cobijada por la torre más alta de su feudal castillo. Por su privilegiado emplazamiento es una de las más visitadas, abasteciéndose de ella la mayoría de los habitantes del viejo e histórico Albaicín, barrio legendario que tantas veces escuchó las fuertes pisadas de los caballos y el relinchar de las yeguas camino de la guerra. Barrio encastillado en esta fortaleza temida y bien defendida, donde vivieron nobles caballeros titulados y en el que pernoctaron personajes reales, infantes, arzobispos, obispos y maestres.

La puerta de la muralla que sobre ella se alza recibe el nombre de la Puerta de la Canal, por estar encima de este canal.

Según una vieja tradición, allí pusieron sus plantas Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Teresa y Juan dicen que venían de Beas a dar los primeros pasos para la fundación del Monasterio de Carmelitas de esta Villa.

El Chiringote 

La fuente, la torre y el mirador

Se trata de otra fuente de origen árabe. La Torre almenada y puerta del mismo nombre, a la que también se la conoce por la de los Santos, velan su sueño. Desde el “Mirador”, atalaya inmensa, se pueden divisar Sierra Morena y El Condado.

Esta fuente sirve de abrevadero para dar de beber a la mayor parte de los ganados de la Villa y los derrames fecundan las tierras de la huerta próxima. Antaño, gran número de pares de mulos desfilaban por “los Pilares” mañana y tarde y por su vera pasa la riqueza de nuestros campos.

Un día lejano bebieron de sus aguas las vencidas huestes de Figueredo, el cortejo real de Isabel la Católica y otra vez dieron la bienvenida a los Santos reformadores del Carmelo. En septiembre de 1957 recibe el Chiringote a la gentil y bella estrella del cine español Carmen Sevilla. En este lugar de sin par belleza, “rosa de España”, como la llamó el escribano municipal al levantar acta con este motivo, rueda parte de la película “La Venganza” en unión del famoso artista Jorge Mistral.

Fuente de El Pilarillo 

Fuente antiquísima, situada al este del Parque Manuel Jurado, es un abrevadero de utilidad ganadera cuyo estado de conservación es bastante bueno.

Fuente de la Corregidora   

Al este de Sabiote, a sólo un kilómetro, se encuentra la Fuente de la Corregidora, hondonada natural de gran belleza con una cascada natural y una cueva en sus inmediaciones. 

En este mismo paraje es impresionante la Fuente de la Salud, maravilla de la naturaleza, en la que se han formado estalactitas que proporcionan vistosidad al conjunto. En el seno de este paraje nace un arroyo que le da nombre a la zona y que discurre a través de numerosas huertas, recibiendo grandes presentes, perfumes y frutos. 

Cruz de Escaleras 

En la actualidad se encuentra ubicada en los aledaños del Castillo.

La Cruz de escaleras tuvo un anterior emplazamiento entre la Plaza de la Santa Cruz y la Calle de la Libertad, la cual fue derribada en julio de 1936 y la cruz de hierro forjado, muy sencilla, se guardó en la casa de los sobrinos de doña Enriqueta Aranda Torres, quien la pudo rescatar y conservar.

También se sabe que esta legendaria Cruz de Escaleras se levantó por primera vez a la vera del camino de la ermita de San Sebastián, hoy San Ginés, en el año 1634.

Río Guadalimar, Puente Cerro Molino y Olvera 

A diez kilómetros de la población podemos visitar otros lugares de interés natural: son los parajes y orillas del Río Guadalimar, que bordean la parte norte de nuestro territorio, y que conserva los últimos restos de matorral y bosque mediterráneo de la comarca.

A pocos metros podemos asomarnos al Puente Cerro Molino, antigüedad desde donde se podrá divisar un paraje natural virgen, y si miramos al sur, podremos divisar desde la lejanía las murallas y el Castillo de Sabiote.

Desde este lugar y dando un paseo podemos acercarnos al poblado de Olvera, cortijada asentada sobre un poblado árabe; allí podremos contemplar el sistema de acequias de origen musulmán, que fue utilizado para regar las huertas. 

FIESTAS Y COSTUMBRES

Semana Santa 

En Semana Santa Sabiote saca sus obras de arte religioso a la calle para conmemorar la Pasión de Cristo y su sacrificio por la salvación de los seres humanos. Sus orígenes arrancan de la mitad del siglo XVI, con la fundación de las Cofradías de Nuestro Padre Jesús Nazareno en torno a 1550, la de Nuestra Señora de la Soledad y la del Santísimo Cristo de la Expiración antes del año 1561. Posteriormente se creó la Cofradía del Santo Entierro en 1636 y a continuación la Cofradía de Cristo Resucitado antes de 1669. Dada su raíz histórica, nuestra Semana Santa es de semejante antigüedad, esplendor y devoción de las de capitales andaluzas como Sevilla, Córdoba o Málaga.

La Villa de Sabiote está influida por la riqueza cultural cofrade de toda España. Gracias a los hombres y mujeres de este municipio se ha mantenido la huella indeleble del amor cofrade.

Nuestra Semana Santa año tras año va creciendo, siendo un espectáculo artístico, tanto por la calidad y el valor de las tallas, como por la música de las bandas, que se distinguen por sus músicos nazarenos, ataviados con túnicas y trajes de su cofradía, que ejecutan hermosas composiciones o marchas procesionales.

Cada cofradía tiene su característica y peculiaridad, como le sucede a la Cofradía del Nazareno, en su salida la madrugada del Viernes Santo de la Iglesia de Santa María, cuando la interpretación de “El Miserere sobrecoge a los asistentes.

Seis cofradías hacen Estación de Penitencia durante la Semana Santa sabioteña, once Pasos para contemplar la belleza de la imaginería, orfebrería, tallas, bordados, etc.

Entre los escultores destaca la figura de Palma Burgos, quien dio forma a San Juan Evangelista y a la Santa Verónica.

Es de agradecer que cientos de personas trabajen durante todo el año para hacer de Sabiote un lugar de encuentro cofrade para el disfrute y deleite de nuestros paisanos y de todos aquellos que nos visitan.

FIESTAS

Ferias y Fiestas de San Ginés de la Jara 

De los primeros privilegios otorgados por Fernando III el Santo, en el Fuero de Cuenca del siglo XIII a la “Muy Leal Villa” de Sabiote, fue el de la concesión de las Ferias que habrían de celebrarse con arreglo a las bases y fecha por él fijada.

Fiestas de la Virgen de la Estrella 

El mes de mayo Sabiote se viste de fiestas, comenzando el 1 de mayo, que tienen lugar las fiestas de la Virgen de la Estrella, Patrona de Sabiote, advocación que se comparte con Navas de San Juan en una curiosa pugna histórica. La noche del 30 de abril, a eso de las doce de la noche, la Virgen es expuesta y mecida, mezclándose entre los fieles, en la puerta de Santa María de la Estrella, donde al compás de la música se cantan los mayos y la numerosa concurrencia vitorea a nuestra Patrona. Al finalizar se queman fuegos artificiales. La madrugada del primero de mayo Nuestra Señora es procesionada por las calles de la Villa (por diferente recorrido cada año), y en Rosario de la Aurora es trasladada hasta la ermita de San Ginés, donde se celebra la Eucaristía, se cantan los mayos y se ofrece a los fieles la tradicional caridad de pan de aceite, habas verdes y vino.

Las Carreras de Caballos 

Con ocasión de las Fiestas de la Virgen de la Estrella se desarrollan carreras de caballos enjaezados al estilo de la Edad Media como ofrenda a la Virgen. De nuestras múltiples tradiciones quizás sea ésta la más arraigada y bella, ya que son únicas, al igual que los atalajes de las yeguas.

San Isidro Labrador 

El 15 de mayo se celebra San Isidro Labrador, patrón de los agricultores. Esta festividad es característica porque en procesión, junto al Santo, se exhibe el potencial de maquinaria agrícola del municipio, los últimos avances en maquinaria relativa al olivar y más de cincuenta carrozas que evocan tiempos pasados. Acabada la procesión tiene lugar un concierto de grupos rocieros hasta altas horas de la noche, acompañado de una copa de vino español.

Santa Rita  El 22 de mayo es la festividad de Santa Rita. Sabiote es un pueblo muy dado a romerías y fiestas religiosas y ésta es una de ellas, aunque la ermita de esta santa se encuentra dentro de la jurisdicción de la ciudad limítrofe de Villacarrillo.

Este día la Villa se deleita al eco de alegres pasacalles que son plegaria para el Cielo. Muchos romeros, en cumplimiento de viejas promesas, hacen el viaje a pie hasta esta ermita, siendo despedidos y luego recibidos en la Puerta de la Canal.

Corpus Christi  Dicha festividad es de vital importancia en la localidad. Los vecinos por cuyas casas pasa la procesión del Corpus Christi, adornan fachadas y aceras con macetas. Se realizan paradas, en las que se alzan altares con imágenes y candelabros, y el clero luce sus mejores ornamentos.

Hogueras de San Antón 

Se celebra cada 17 de enero desde tiempo inmemorial. Hace unos cuarenta años era tradicional soltar varios cerdos por las calles para, una vez cebados por los vecinos, subastarlos y con su importe ayudar a los gastos.

La Candelaria 

Festividad de Nuestra Señora de la Purificación Esta fiesta comienza con la tradicional bendición de los “roscos de la caridad”, a la que asisten todos los niños de la localidad. Las madres preparan cestas de mimbre engalanadas con lazos de raso y ramos de romero en la que introducen estos roscos, hoy día con sabor a matalahúga y decorados con confites de colores. Los niños con las cestas en alto esperan que el agua bendita llegue a la suya.

Carnaval 

El Carnaval es una fiesta que está tomando auge en los últimos años. En la actualidad se celebran pasacalles infantiles, concursos de disfraces de grupos e individuales, tanto de mayores como de niños, talleres infantiles, pasacalles con zancudos y animadores, etc. Estas fiestas se clausuran con el tradicional Entierro de la Sardina.

Virgen de la Cabeza    

Sabiote siempre ha tenido gran devoción a la Virgen de la Cabeza. La Cofradía de Sabiote es una de las más antiguas de las que asisten a la Romería.Respecto a la construcción de la casa, se sabe que desde 1898 a 1900 los hermanos de esta Cofradía recaudaron fondos para su construcción.

En el año 1944 se trasladó la imagen a la ermita del Santo.

Gastronomía 

Son dignas de mencionarse las tradicionales “roscas de San Ginés”, las cuales se van depositando en las andas del Santo Patrón cuando es llevado a su ermita, subastándose al concluir la procesión, siendo vieja la costumbre de guardarlas durante todo el año como amuleto propiciatorio para que no falten alimentos en la casa, sobre todo en años de escasez. También para el día 2 de febrero se habrán de tomar los “roscos de la Candelaria”, que son llevados a bendecir a la iglesia por los niños en pequeños cestos adornados con cintas de colores. 

Sabiote prepara también en sus fogones los tradicionales guisos farináceos provinciales, tales como los populares “andrajos”. La masa sobrante suele freírse a modo de unas tortillas sin huevo. Otro popular guiso farináceo sabioteño es el “ajoharina”, plato que hunde sus raíces primeras en los pultes romanos y en la posterior sajina árabe, sin que hayan de olvidarse en este capítulo las omnipresentes y camperas “migas de pan”, acompañadas de torreznos, chorizos, rabanillos, aceitunas y frutas tales como las uvas y el melón. 

Posee Sabiote otros guisos peculiares en sus nombres y en sus ingredientes, como la “sopa de pelo liebre”, que así llaman aquí a la sopa de tomate, o la “ensalada sabioteña”, que lleva entre sus ingredientes trozos de pepino, melón, naranja y tomate, aderezada con aceite de oliva, ajos picados, orégano, sal y vinagre; o la llamada “ensalada de gazpachos”, en la que al aguasal, aceite y vinagre que la componen se le agrega cebolleta picada y pan tostado. Peculiar, y farináceo también, es el “ajete”, modesto plato picante de La Loma hecho con un sofrito de verduras, trabado con harina y coloreado con pimentón, reliquia de la cocina de otros tiempos de carencias. 

Entre los platos de diario, además del muy popular “puchero”, al que en Sabiote se llamó viudo cuando las escaseces los privaba de carne, hay que contar con el “arroz cortijero”, sin otro acompañamiento, además de los aderezos, que el de unas modestísimas patatas picadas, pero que cuenta con el inolvidable sabor de los platos de factura sencilla. 

Entre las tortillas, muy sabrosa es la de berenjenas, heredada de la cocina andalusí; y entre los potajes, el muy penitencial y semanasantero de panetes –albóndigas hechas con miga de pan y trocitos de bacalao sin raspa–, que aquí se conoce como “cazuela de panetes”. 

Y así, la relación de los platos tradicionales de esta villa se nos haría interminable. Citaremos sólo algunos como los garbanzos “mareaos” o morrococo, las “papas fritas a tó montón”, las “papas en caldo” y el “guisao de papas”, el arroz con pollo, el bonito en escabeche, la pescada en blanco, el pisto, la coliflor emborrizada, la “cocina berza”, la carne con tomate, el bacalao frito, las tortillas de habas, espárragos o “papas”, los ajos de collejas o de espinacas, la sopa en ajo, los picatostes, los espárragos en vinagrillo, la ensalada berza, los alcauciles cocidos, los “casamientos”, o los hornazos. 

De la dulcería sabioteña dignos de tenerse en cuenta son los “roscos de blanquete” –o roscos blanquetes–, de gran tradición morisca, compuestos con una suave masa de aceite, harina y huevo, cocida y cubierta de una frágil capa hecha con azúcar, clara de huevo batida y un chorreón de limón, que se deja secar al sol, tomando entonces consistencia sólida el baño blanco o blanquete. Otros dulces tradicionales son los borrachuelos, normales o aperdigonados, las perrunas, los canelos, los polvorones, los empolvados de aceite y los de manteca, los mantecados de aceite y los manchegos o del hoyo, las flores, las magdalenas, el bizcocho de gallegas, las empanadillas, las galletas caseras y una infinidad de roscos: de gachamiga, de trenza, de ajonjolí, de clavo, de aguardiente, de cucharilla y los rosquillos fritos. 

Finalmente, el rito del tapeo es uno de los mayores placeres para el sabioteño. Tomarse una cerveza fresca en cualquiera de sus bares saboreando una suculenta tapa o ración de las distintas especialidades de la cocina local se ha convertido también en uno de los mayores atractivos para el visitante. Papas a lo pobre, picadillo de chorizo, carne con tomate, morcilla, pinchitos, gambas a la plancha, y caracoles en primavera, son algunos de los deliciosos manjares que podremos degustar. 

Artesanía Y Costumbres  

Sabiote cuenta con una variada actividad artesana. Ha estado relacionado tradicionalmente con la talabartería, esto es, la confección, en cuero, de arreos, guarniciones y morrales para las caballerías. Tradicionales son también el esparto, utilizado sobre todo para cestería, y el labrado de palmas para el Domingo de Ramos. Continúan trabajando varios herreros y un artesano de la madera que elabora retablos. Y, desde los años ochenta del siglo XX, un taller trabaja en la confección de alfombras de lana con nudo español.    

Sabiote ha sabido conservar sus sanas costumbres. Así en las confirmaciones reales de sus privilegios leemos “…otorgamos les sus Fueros et sus Prebilegios e sus usos e buenas costumbres et todas sus libertades segund que gelas otorgaron los otros mayores nuestros antecesores…”. Bien es verdad que son costumbres sencillas, pero por lo que tienen de originales, merecen ser conocidas. 

Antes al venir al mundo un niño, los abuelos costeaban los gastos del bautizo, las mantillas y ropas apropiadas. Si era varón le será impuesto el nombre del abuelo paterno y lo mismo ocurre si es hembra, a la que además se le compraban los pendientes. 

Los niños crecían al lado de los abuelos, quienes al calor de la lumbre o a la sombra de la higuera del corral le enseñaban cuentos y la doctrina cristiana. 

Los juegos infantiles que se han mantenido en el tiempo son “la chicha”, “el mocho” o “la trompa”, las bolas, el escondite, etc. 

Los lugares de más solera para jugar son el Parque de Velázquez, la Plaza Alonso de Vandelvira, el Parque Manuel Jurado, el final de la Calle Capitán Cortés, el patio del Colegio de Educación Infantil San Ginés y las eras. 

En lo que respecta a las costumbres de nuestros ancianos, es curioso verlos en sus quehaceres habituales. En lo que respecta a los varones, les gusta reunirse en lo que llamamos “El Parlamento”, unos bancos de piedra, situados en el lugar donde estuvo la “Puerta de Santa María”, en “La Cruz de Escaleras”, en el Parque Manuel Jurado y en el Mirador de la Casa Grande, para hablar de sus años mozos, de temas municipales, llevar la cuenta de las “cabañuelas”, etc. 

A nuestras mayores les gusta hacer lana, gancho, coser, realizan manualidades, bordados en tul, encajes de bolillos, etc. 

Otra costumbre muy arraigada en nuestro municipio es el “velatorio”, el “entierro” y el “luto”. 

En cuanto a viejas prácticas cabe destacar la “inocentá”, cada 28 de diciembre, los famosos “botifueras”, los tuestes o las partidas de tute de nuestros mayores. 

Finalmente, una de nuestras más típicas costumbres es la celebración de las matanzas.

 

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