Es merecidamente nombrada como una de las mejores colecciones de Europa y también la mejor de olivos silvestres del mundo.
Varios de estos olivos, forman parte de una expresiva escenificación central con agua, bonsai y rocas esculturales que provienen del Torcal de Antequera.
La historia realza el interés de especímenes tan importantes como el "Almez" chino que estuvo en la misma familia china durante cinco generaciones, o el "Olivo Acebuche" de 300 años.
Algunos de los bonsai son muestras de una naturaleza más cercana a Marbella, de cuyos montes se han recuperado miniaturas de especies autóctonas, algunas de ellas en peligro de extinción como los Pinsapos.
La visita al museo impacta y se convierte en una reflexión sobre la madre naturaleza, al mismo tiempo que nos ofrece la posibilidad de disfrutar de estas pequeñas aunque grandiosas obras de arte, cuidadas por la amorosa mano maestra de su propietario Miguel Angel García.




