Felisa Carrillo Fuentes fue la verdadera artífice de un negocio familiar hace ahora 80 años. ¿Por qué La Inesperada?: Parece que le tocó un premio en la Lotería que decidió invertir en una pequeña fábrica de gaseosas, y como había que registrar el nombre le puso La Inesperada, porque era algo que no esperaba.
La empresa de fabricación de productos carbónicos situada en la céntrica calle linarense "Corredera de San Marcos" empezó a comercializar un concentrado, zumo y sifón, y con los sabores tradicionales de cola, piña o limón. Aquel negocio familiar fue pasando de padres a hijos y fue creciendo con el paso de los años.
En la actualidad, La Inesperada ocupa unas modernas instalaciones de 8.000 metros cuadrados en el polígono de Los Jarales, con cinco líneas de producción y una plantilla de 20 personas.
Nuestra producción es de unas 6.000 botellas a la hora en toda la gama de bebidas que se comercializan, desde la tradicional gaseosa blanca y la de naranja, limón y cola, a la de fresa (los únicos que fabricamos este sabor), además de el tinto de verano Castillo de Cástulo y el mosto El Puntal. Seguimos desarrollando productos novedosos y esquisitos. Por eso, no dejen de visitar nuestra web para mantenerse informados.




