CENTRO DEPORTIVO N-FORMA
El boxeo de baseJesús BuendíaOigo a menudo a muchos profesores decir que laenseñanza es pura vocación, alegría por enseñar, algo quese lleva dentro desde siempre y cuya inexorable aperturaal mundo es fruto de la revelación de la propia personalidadde uno mismo. Creo, además de lo anterior, que laenseñanza es algo más. Es la diferencia misma entre unprofesor y un maestro, es la divergencia entre que te gustealguien o estés enamorado. No depende tan solo de ti,sino de que seas capaz de percibir lo que siente la personaque tienes en frente y no solo de sentirse querido o útil,eso es solo amor, o solo mostrar el camino, no recorrerlojuntos. Hago esta analogía a riesgo de que me tachen decursilería pero es lo que pienso en mi largo camino deevitar la superchería, con rima y todo… aplausos.Este editorial lo debería estar escribiendo –y por ellopido disculpas por el entrometimiento- mi amigo CristóbalLendínez, profesor de boxeo del grupo de escolares deentre siete y catorce años del C.D. Cuadrilátero en Jaén.Desde aquí aprovecho para felicitarle por el temprano,novel y milagroso trabajo que está desarrollando tras miofrecimiento hace tan solo un par de meses, ante lo cualni pestañeó, gracias amigo, futuro maestro.El boxeo de base es el futuro del noble arte por variasrazones. La primera y más importante es por seguir connuestra eterna lucha por decapitar las mentiras de quienesquieren hacer de este deporte poseedor de violencia ytosquedad. Los niños y niñas que muchos valientesformamos en muchos gimnasios de nuestro país ya losaben. Y asimismo muy importante, sus padres tambiénlo saben, a quienes aplaudo por dar un paso adelante y almenos ser valientes por informarse antes de juzgar. Esosniños están descubriendo que uno de los deportes másancestrales de la antropología está basado en valoresintrínsecos en el ser humano como son la lucha por lacoordinación, destreza, habilidad, dominio del movimiento,respeto al cuerpo y a la mente, humildad, compañerismoy voluntad. Y no le demos la espalda, la competitividad.Por hacerlo, no vamos a hacer que desaparezca de nuestrasalmas. La segunda de las razones es por perpetuar esosvalores en manos y mentes vírgenes, fuera de lacontaminación de las modas de algunos medios decomunicación.Actualmente, en nuestro club ya tenemos algunoscadetes y juniors dispuestos a saltar al ring para defendertodo esto, llevan años de trabajo comprendiendo esto. Deno ser así, alguno de ustedes me puede responder a esto:¿qué razón les mueve a acudir sin descanso y a diario acruzar guantes a un gimnasio de boxeo? Deporte y muchomás. Hagan que sus hijos tengan la oportunidad dedescubrirlo y descubrirse ¡Segundos fuera!A mis alumnos Vira, Yeyo, Guido y Hoyos, gracias poraguantarme chicos.




