Alpujarra y el Valle Lecrín
Descripcion

Alpujarra y Valle de Lecrín

Los pueblos del PoqueiraEn pleno corazón de la Alpujarra, en el Barranco del Poqueira, el itinerario por Pampaneira, Bubión y Capileira permite al viajero contemplar sorprendentes paisajes. 

Una de las opciones puede ser la de iniciar el recorrido en Pampaneira. Desde la plaza de la Iglesia, se toma la calle Estación hasta la parte alta del pueblo, pasando junto a un lavadero público. Desde las últimas casas del pueblo comienza el antiguo camino real que conectaba esta localidad con Bubión, un sendero que antiguamente constituía la principal vía de comunicación entre ambas poblaciones.  

A poco de salir de Pampaneira, se vislumbra una curiosa perspectiva del pueblo, de casas escalonadas con \'terraos\' grises, nombre con el que se denominan las techumbres de las casas cubiertas con un material arcilloso denominado localmente \'launa\'. El camino asciende suavemente entre bancales de cultivo, escalonados en la ladera, salpicados por frutales y otros árboles característicos como el castaño o el moral, testigo de épocas pasadas en las que ña Alpujarra destacó por su floreciente industria de la seda. Este paisaje cultural se extiende por ambas laderas del barranco, a uno y otro lado del río Poqueira y es también el legado de los pobladores moriscos que colonizaron la vertiente de Sierra Nevada. Desde el inicio del recorrido se observa el efecto de la acción humana en las laderas. La vegetación natural fue sustituida por cultivos en terrazas, que se extienden por ambas vertientes del barranco y se escalonan hasta cotas próximas a los 2.000 metros. Para hacer productiva esta agricultura de montaña diseñaron una compleja red de acequias que se conserva en la actualidad. Esta red de acequias tiene un gran valor cultural, no sólo en lo que a agricultura se refiere, sino por su enorme repercusión en el paisaje y los ecosistemas. 

Tras unos 45 minutos de subida se llega a las casas del barrio Hondo de Bubión. Se atraviesa el pueblo por su parte baja, pasando junto a la Iglesia, en dirección polideportivo, para coger el camino que sube hasta Capileira y que van un poco por debajo y casi paralelo a la actual carretera. El camino pasa junto a unos cortijos rehabilitados y atraviesa bancales cultivados en los que llama la atención la abundancia de cerezos, así como de manzanos, perales y melocotoneros. Tras unos dos kilómetros de subida se llega a Capileira, la población más luminosa del Barranco, no en vano es la que más horas de sol recibe. El viajero cruzará Capileira bajo sus \'tinaos\' y estrechas calles para bajar al río y continuar el itinerario. 

Para bajar al Punte Chiscar se puede tomar el camino que sale de las eras de Aldeire, o bien se puede hacer desde las últimas casas de la parte baja del pueblo. Los dos caminos de bajada conducen al viajero hacia el puente para cruzarlo y pasar a la otra vertiente del barranco para iniciar el camino de regreso, ahora en dirección Sur. El camino de vuelta transcurre por una agradable senda, sin subir ni bajar, entre antiguos bancales y tradicionales cortijos. Tras cruzar el Barranco de Haza Redonda entre castaños y vegetación propia de una zona húmeda y fresca, y antes de llegar al Barranco de las Rosas, el camino comienza a subir suavemente hasta cruzar el barranco en medio de un bosquecillo de rascaviejas. 

El viajero tiene entonces ante sí una perspectiva singular de los pueblos del Poqueira y de sus casas blancas de terraos grises, escalonadas en la ladera. Si vuelve a mirar en la dirección de la ida, se puede contemplar la cuenca alta del río Poqueira con la mole del Mulhacén al fondo. Tras una bajada entre un pequeño bosque de robles se vuelve a cruzar el río por el Puente de la Higuerilla o del Molino, denominado así por estar junto a las ruinas de un molino antiguo. Después se continúa por la senda que sube entre bancales y atravesando algún algún que otro barranco secundario poblado de álamos, hasta Bubión. Este camino de vuelta entra a Bubión por el polideportivo. Desde aquí se atraviesa de nuevo el barrio bajo en dirección a la Iglesia, para coger finalmente el camino real que el viajero hizo a la subida y regresar por él a Pampaneira, donde se da por finalizado el recorrido. 

GASTRONOMÍA

Un sinfín de platos para degustar

El jamón es el rey de los platos alpujarreños, destacando también en Pampaneira la sopa alpujarreña, el puchero a la gitanilla, las papas alo pobre, las migas camperas, el choto a lo cortijero o al ajo cabañil y las gachas pimentonas. El denominado plato alpujarreño, consta de papas a lo pobre, huevo frito, jamón, longaniza, morcilla y pimientos fritos. En la comarca también pueden degustarse los dulces moriscos, los roscos de Pampaneira, los borrachillos, la torta de lata y los buñuelos de chocolate. En Bubión no faltan los clásicos platos de la comarca y sus afamados perniles y chacinas a disfrutar a la sombra de los castaños, toda una leyenda en el pueblo, y los cerezos. Lo mejor de la gastronomía de Capileira son los famosos los pucheros, los guisos, las migas y gachas, además de la gama dulcera propia de este pueblo. 

ARQUITECTURALos \'tinaos\', la economía del espacioLa arquitectura de los pueblos del Poqueira es sencilla, debido al aislamiento histórico de la zona, que obligó al uso de materiales fáciles de encontrar en las zonas cercanas. La forma más sencilla para construir consiste en la búsqueda de espacios planos sobre la ladera de la montaña. Cada vivienda se apoya en la de abajo. Las calles son empinadas y las casas están situadas de manera escalonada, con tejados planos de pizarra que sirven de terraza a la situada más arriba, al, modo originario de las casas del Norte de África. Las viviendas están totalmente adaptadas al terreno montañoso sobre el que se asientan. Una de las mejores expresiones de aprovechamiento del espacio son los \'tinaos\' alpujarreños, caracterizados por calles públicas techadas entre una y otra casa, sobre las que se crea un nuevo espacio.

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